Encontrados 1753 resultados para: Pueblo Hebreo
Acuérdate de tus siervos Abrahán, Isaac y Jacob. No te fijes en la terquedad de este pueblo, en su crimen y en su pecado, (Deuteronomio 9, 27)
Pero son tu pueblo, tu heredad, que rescataste con tu mano fuerte y tu brazo poderoso. (Deuteronomio 9, 29)
Pero me dijo: Anda y ponte a la cabeza del pueblo para que entren a tomar posesión de la tierra que les voy a dar, como prometí a sus padres. (Deuteronomio 10, 11)
Es reo de muerte, y tu mano sea la primera sobre él, continuando la mano de todo el pueblo su ejecución. (Deuteronomio 13, 10)
Porque tú eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios, y el Señor te ha elegido para ser su pueblo entre todos los pueblos de la tierra. (Deuteronomio 14, 2)
No comeréis ningún animal muerto. Lo darás al extranjero residente o lo venderás al extranjero de fuera. Tú eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre. (Deuteronomio 14, 21)
Si un hermano tuyo, hebreo o hebrea, se vende a ti, te servirá seis años. El séptimo le dejarás libe; (Deuteronomio 15, 12)
Te constituirás jueces y escribas en todas las ciudades que el Señor, tu Dios, te da, tribu por tribu, para que juzguen al pueblo con toda justicia. (Deuteronomio 16, 18)
Los testigos pondrán los primeros sus manos sobre el condenado para hacerle morir, y seguirá luego el pueblo. De esta manera extirparás el mal de en medio de ti. (Deuteronomio 17, 7)
El pueblo, al saberlo, temerá y dejará de actuar con arrogancia. (Deuteronomio 17, 13)
Éstos son los derechos de los sacerdotes sobre el pueblo, sobre los que ofrecen un sacrificio de ganado mayor o menor: se dará al sacerdote la pierna, la mandíbula y el cuajar, (Deuteronomio 18, 3)
Cuando salgas a hacer la guerra contra tus enemigos y veas los caballos y los carros de un pueblo más numeroso que tú, no tengas miedo de ello, pues el Señor, tu Dios, está contigo, el mismo que te sacó de Egipto. (Deuteronomio 20, 1)