Encontrados 1753 resultados para: Pueblo Hebreo
Todavía estaba yo hablando, rezando y confesando mis pecados y los pecados de mi pueblo Israel y derramando mi súplica ante el Señor, mi Dios, por el santo monte de mi Dios; (Daniel 9, 20)
Setenta semanas están fijadas sobre tu pueblo y tu ciudad santa, para poner fin al delito y a la injusticia, para perdonar los crímenes e instaurar una justicia eterna, para que se cumplan visión y profecía y para consagrar el lugar santísimo. (Daniel 9, 24)
Y he venido a darte a conocer lo que sucederá a tu pueblo al final de los tiempos, porque esta visión se refiere a días aún lejanos". (Daniel 10, 14)
Por entonces se levantarán muchos contra el rey del sur, y algunos hombres violentos de tu pueblo se sublevarán para que se cumpla la visión, pero caerán. (Daniel 11, 14)
El rey del norte llegará, levantará un terraplén de asedio y tomará la ciudad muy fortificada; las fuerzas del sur no resistirán, ni siquiera los más valientes del pueblo; nada podrá resistir. (Daniel 11, 15)
Los maestros del pueblo instruirán a muchos, pero caerán a espada o serán quemados o deportados o despojados de sus bienes durante algún tiempo. (Daniel 11, 33)
En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran príncipe, que hace guardia sobre los hijos de tu pueblo. Será aquél un período de angustia como no lo hubo desde que existen las naciones hasta aquel día. Entonces serán salvados, de entre el pueblo, todos aquellos que se hallen inscritos en el libro. (Daniel 12, 1)
Yo oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, jurar, alzando la diestra y la izquierda, por aquel que vive eternamente: "Ésto será dentro de un período de tiempo, de dos períodos y de medio período, y todas estas cosas se cumplirán cuando desaparezca aquel que oprime el poder del pueblo santo". (Daniel 12, 7)
Aquel año fueron escogidos entre el pueblo y designados jueces dos ancianos de esos a quienes se refiere el Señor cuando dice: "En Babilonia ha surgido la iniquidad de parte de los ancianos y de los jueces que se hacían guías del pueblo". (Daniel 13, 5)
Al día siguiente, cuando el pueblo se reunió en casa de su marido Joaquín, vinieron también los dos viejos malvados, decididos a hacerla condenar a muerte. (Daniel 13, 28)
Y dijeron ante el pueblo: "Mandad llamar a Susana, hija de Jelcías, la mujer de Joaquín". (Daniel 13, 29)
Los dos viejos, en pie en medio del pueblo, pusieron sus manos sobre la cabeza de Susana. (Daniel 13, 34)