Encontrados 1753 resultados para: Pueblo Hebreo
Su padre, en cambio, que oprimió o despojó al prójimo y no hizo el bien en medio de su pueblo, morirá por sus propios pecados. (Ezequiel 18, 18)
Pero cambié de propósito en honor a mi nombre, para que no fuese vilipendiado a los ojos de las gentes entre las que ellos se encontraban, porque había prometido sacar a mi pueblo de Egipto ante los ojos de sus habitantes. (Ezequiel 20, 9)
Pero el pueblo de Israel se rebeló contra mí en el desierto; no caminaron según mis preceptos, despreciaron mis leyes que dan la vida a quien las observa, y profanaron mis sábados, por lo cual decidí derramar sobre ellos mi furor en el desierto y exterminarlos. (Ezequiel 20, 13)
porque en mi santo monte, en el excelso monte de Israel, dice el Señor, me servirá todo el pueblo de Israel, cuantos vivan en el país; allí aceptaré gustosamente y solicitaré vuestras ofrendas, las primicias de vuestros dones, todo lo que queráis ofrecerme. (Ezequiel 20, 40)
Grita, aúlla, hijo de hombre, porque está destinada a mi pueblo, todos los príncipes de Israel, entregados a la espada junto con mi pueblo. Hiérete las caderas, (Ezequiel 21, 17)
Había hablado yo por la mañana al pueblo, y por la tarde murió mi esposa. Al día siguiente hice como se me había ordenado. (Ezequiel 24, 18)
El pueblo me dijo: "Explícanos qué significado tiene para nosotros lo que estás haciendo". (Ezequiel 24, 19)
Mi venganza sobre Edón la pondré en manos de mi pueblo Israel, que tratará a Edón conforme a mi cólera y mi furor; conocerán mi venganza, dice el Señor Dios". (Ezequiel 25, 14)
Con los cascos de sus caballos pisoteará todas tus calles; a tu pueblo pasará a cuchillo y derribará tus vigorosas columnas. (Ezequiel 26, 11)
Él y su pueblo, el más feroz de las naciones, serán enviados a asolar el país, desenvainarán contra Egipto sus espadas y llenarán la tierra de muertos. (Ezequiel 30, 11)
"Hijo de hombre, di al Faraón, rey de Egipto, y a su pueblo: ¿A quién te pareces en tu grandeza? (Ezequiel 31, 2)
Un pueblo extranjero, el más feroz de las naciones, lo ha talado y derribado; en los montes y por todos los valles han caído sus ramas, y su fronda yace destrozada por todos los barrancos del país. Todos los pueblos de la tierra se han retirado de su sombra y lo han abandonado. (Ezequiel 31, 12)