Encontrados 1746 resultados para: Pueblo Escogido
Porque tú eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios, y el Señor te ha elegido para ser su pueblo entre todos los pueblos de la tierra. (Deuteronomio 14, 2)
No comeréis ningún animal muerto. Lo darás al extranjero residente o lo venderás al extranjero de fuera. Tú eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre. (Deuteronomio 14, 21)
Te constituirás jueces y escribas en todas las ciudades que el Señor, tu Dios, te da, tribu por tribu, para que juzguen al pueblo con toda justicia. (Deuteronomio 16, 18)
Los testigos pondrán los primeros sus manos sobre el condenado para hacerle morir, y seguirá luego el pueblo. De esta manera extirparás el mal de en medio de ti. (Deuteronomio 17, 7)
El pueblo, al saberlo, temerá y dejará de actuar con arrogancia. (Deuteronomio 17, 13)
Éstos son los derechos de los sacerdotes sobre el pueblo, sobre los que ofrecen un sacrificio de ganado mayor o menor: se dará al sacerdote la pierna, la mandíbula y el cuajar, (Deuteronomio 18, 3)
Cuando salgas a hacer la guerra contra tus enemigos y veas los caballos y los carros de un pueblo más numeroso que tú, no tengas miedo de ello, pues el Señor, tu Dios, está contigo, el mismo que te sacó de Egipto. (Deuteronomio 20, 1)
Luego hablarán al pueblo los escribas, diciendo: ¿Hay alguno que tenga edificada una casa nueva y no la haya estrenado todavía? Que se vuelva a su casa, no sea que muera en el combate y sea otro quien la estrene. (Deuteronomio 20, 5)
Una vez que los escribas hayan terminado de hablar al pueblo, se pondrán al frente los jefes de tropa. (Deuteronomio 20, 9)
Oh, Señor, perdona a tu pueblo Israel, al que rescataste, y no permitas que en medio de Israel, tu pueblo, se derrame sangre inocente; así se verán libres de la venganza de la sangre. (Deuteronomio 21, 8)
Mira desde tu santa morada, desde los cielos, y bendice a tu pueblo y a la tierra que nos has dado, como habías jurado a nuestros padres, tierra que mana leche y miel. (Deuteronomio 26, 15)
Y el Señor te ha comprometido a ti para que seas su pueblo propio, como te ha dicho, a condición de que observes sus mandamientos. (Deuteronomio 26, 18)