Mosaico decorativo

Encontrados 2150 resultados para: Poder En Israel

  • Si tú, Israel, te prostituyes, que al menos Judá no se haga culpable. Por tanto, no vayáis a Guilgal, no subáis a Bet-Avén, no juréis más así: "Vive Dios". (Oseas 4, 15)

  • Porque Israel se ha torcido como novilla indómita; ¿cómo los va a apacentar el Señor como a un cordero en ancha pradera? (Oseas 4, 16)

  • Escuchad esto, sacerdotes; atiende, casa de Israel; casa real, prestad oído, porque se hace justicia contra vosotros. Vosotros os habéis hecho un lazo en Mispá y una red tendida en el monte Tabor, (Oseas 5, 1)

  • Conozco bien a Efraín, e Israel no se me oculta. Sí, te has prostituido, Efraín; se ha contaminado Israel. (Oseas 5, 3)

  • La arrogancia de Israel testifica contra él, la iniquidad de Efraín le hace vacilar, y Judá caerá también con ellos. (Oseas 5, 5)

  • Efraín será una ruina el día del castigo: para las tribus de Israel hago saber lo irreparable. (Oseas 5, 9)

  • He visto cosas horribles en la casa de Israel: allí Efraín se prostituye, Israel se contamina. (Oseas 6, 10)

  • Cuando yo quiero sanar a Israel, se descubre la iniquidad de Efraín y el crimen de Samaría, porque se practica la estafa, el ladrón penetra en las casas y afuera saquean los bandidos. (Oseas 7, 1)

  • La arrogancia de Israel testifica contra él, pero no vuelven al Señor, su Dios; a pesar de ello, no le buscan. (Oseas 7, 10)

  • Ellos me gritan: "¡Dios mío, los de Israel te conocemos!". (Oseas 8, 2)

  • Pero Israel ha rechazado el bien, y el enemigo lo persigue. (Oseas 8, 3)

  • De Israel procede, un artista lo ha fabricado; no, no es Dios. Pero el becerro de Samaría quedará hecho astillas. (Oseas 8, 6)


“Pobres e desafortunadas as almas que se envolvem no turbilhão de preocupações deste mundo. Quanto mais amam o mundo, mais suas paixões crescem, mais queimam de desejos, mais se tornam incapazes de atingir seus objetivos. E vêm, então, as inquietações, as impaciências e terríveis sofrimentos profundos, pois seus corações não palpitam com a caridade e o amor. Rezemos por essas almas desafortunadas e miseráveis, para que Jesus, em Sua infinita misericórdia, possa perdoá-las e conduzi-las a Ele.” São Padre Pio de Pietrelcina