Mosaico decorativo

Encontrados 407 resultados para: Poder Divino

  • Tú eres justo y gobiernas el universo con justicia, y consideras incompatible con tu poder condenar a un hombre que no merezca ser castigado. (Sabiduría 12, 15)

  • Sólo cuando se duda de la plenitud de tu poder despliegas tu fuerza y confundes la osadía de los que dudan de ella. (Sabiduría 12, 17)

  • Pero tú, aun siendo el más fuerte, juzgas con benignidad y nos gobiernas con mucho miramiento, porque tienes a mano el poder cuando quieres. (Sabiduría 12, 18)

  • Si les llenó de asombro su poder y su energía, aprendan de ahí cuánto más poderoso es quien los formó. (Sabiduría 13, 4)

  • Y la multitud, reducida por el encanto de la obra, tiene ahora como ser divino al que poco antes tenía como hombre. (Sabiduría 14, 20)

  • No es el poder de los ídolos por los que juraron, sino la justicia que actúa sobre los pecadores la que sanciona las transgresiones de los hombres injustos. (Sabiduría 14, 31)

  • Aun cuando pecamos somos tuyos, reconocemos tu poder; pero no queremos pecar sabiendo que te pertenecemos. (Sabiduría 15, 2)

  • Conocerte a ti lleva a la justicia perfecta y reconocer tu poder es la raíz de la inmortalidad. (Sabiduría 15, 3)

  • Pues tú tienes el poder de la vida y de la muerte, que hundes hasta las puertas del abismo y haces subir de él. (Sabiduría 16, 13)

  • Los hijos santos de los justos ofrecían sacrificios en secreto, y de común acuerdo establecieron el pacto divino de que los santos compartiesen igualmente bienes y peligros, cantando antes las alabanzas de los padres. (Sabiduría 18, 9)

  • Aléjate del hombre que tiene poder de matar, y no tendrás que temer la muerte; pero si te acercas a él, no cometas falta, para que no te quite la vida. Ten presente que caminas en medio de lazos y marchas sobre la muralla de la ciudad. (Eclesiástico 9, 13)

  • Le señaló un número preciso de días y tiempo fijo, y le dio poder sobre los seres que en ella existen. (Eclesiástico 17, 2)


“Tenhamos sempre horror ao pecado mortal e nunca deixemos de caminhar na estrada da santa eternidade.” São Padre Pio de Pietrelcina