Mosaico decorativo

Encontrados 4527 resultados para: Poder De Dios

  • pues procuramos hacerlo bien no sólo ante Dios, sino también ante los hombres. (II Corintios 8, 21)

  • Que cada uno dé lo que le dicte la conciencia; no de mala gana o por compromiso, pues Dios ama a quien da con alegría. (II Corintios 9, 7)

  • Y Dios puede volcar sus gracias sobre vosotros, para que, teniendo siempre lo suficiente en todo, crezcáis en toda obra buena. (II Corintios 9, 8)

  • Siendo ricos en todo, podréis ejercitar abundantemente vuestra generosidad, lo que, por mediación mía, hará que los hermanos den gracias a Dios. (II Corintios 9, 11)

  • Porque al llevar esta ayuda a los hermanos no sólo les remediamos en sus necesidades, sino que también los impulsamos a que den gracias a Dios. (II Corintios 9, 12)

  • Al darles esta ayuda, ellos alabarán a Dios, pues comprueban que obedecéis al evangelio de Cristo, ya que demostráis tener una generosa solidaridad con ellos y con todos. (II Corintios 9, 13)

  • Ellos pedirán por vosotros con mucho cariño por tantas gracias como Dios os ha dado. (II Corintios 9, 14)

  • Gracias sean dadas a Dios por este don indecible que nos ha hecho. (II Corintios 9, 15)

  • y toda altanería que se levante contra el conocimiento de Dios, de someter todo entendimiento a la voluntad de Cristo, (II Corintios 10, 5)

  • y si yo presumo algo más de la cuenta del poder que el Señor me ha dado para vuestro provecho y no para vuestra ruina, no me arrepiento de ello. (II Corintios 10, 8)

  • Sin embargo, yo no quiero presumir demasiado; me quedo en los límites del campo de acción que Dios me ha señalado al permitirme llegar hasta vosotros. (II Corintios 10, 13)

  • No presumo indebidamente de trabajos ajenos; espero que con el progreso de vuestra fe aumentará nuestro trabajo entre nosotros, aunque dentro de los límites que Dios nos ha señalado; (II Corintios 10, 15)


“Todas as percepções humanas, de onde quer que venham, incluem o bem e o mal. É necessário saber determinar e assimilar todo o bem e oferecê-lo a Deus, e eliminar todo o mal.” São Padre Pio de Pietrelcina