Mosaico decorativo

Encontrados 471 resultados para: Pecado De Adulterio

  • para los panes de la proposición, para la ofrenda cotidiana, para el holocausto perpetuo, para los sacrificios de los sábados, de los novilunios, de las solemnidades, para los sacrificios de reconciliación, para los sacrificios por el pecado de Israel, en una palabra, para todo el servicio del templo de nuestro Dios; (Nehemías 10, 34)

  • ¿No fue éste el pecado de Salomón, rey de Israel? Y eso que entre tantas naciones no había un rey semejante a él: era amado de su Dios, y Dios le había constituido rey de todo Israel; sin embargo, también a él lo arrastraron al pecado las mujeres extranjeras. (Nehemías 13, 26)

  • No te preocupes porque hayamos empobrecido. Si temes a Dios, huyes del pecado y haces lo que agrada al Señor, tu Dios, tienes la riqueza más grande". (Tobías 4, 21)

  • La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Los que dan limosna tendrán larga vida. (Tobías 12, 9)

  • Los que cometen el pecado y la injusticia son enemigos de sí mismos. (Tobías 12, 10)

  • Así pues, poderoso señor, si hay algún delito en este pueblo, si han pecado contra su Dios, si existe algún motivo de caída, sepámoslo; y entonces, adelante, y los venceremos. (Judit 5, 20)

  • Ahora bien, poderoso señor, no desprecies sus palabras, sino considéralas bien, pues son verdaderas. No será castigado nuestro pueblo ni la espada podrá con ellos si no han pecado contra su Dios. (Judit 11, 10)

  • Pero para que no quedes decepcionado y fracasado, sabe que la muerte caerá sobre ellos. Están dominados por el pecado, por el que excitan la ira de su Dios cuando cometen algún despropósito. (Judit 11, 11)

  • Porque tu sierva es devota y honra al Dios del cielo día y noche. Me quedaré contigo, señor, y saldré cada noche al valle a rezar a Dios para que me diga cuándo han cometido el pecado. (Judit 11, 17)

  • Pero ahora nosotros hemos pecado ante ti, y nos has entregado en manos de nuestros enemigos (Ester 14, 6)

  • Al terminar los días del convite, Job les mandaba llamar para purificarlos; al día siguiente, se levantaba de madrugada y ofrecía un holocausto por cada uno de ellos. Porque pensaba: "Acaso hayan pecado mis hijos y hayan maldecido a Dios en su corazón". Así procedía Job cada vez. (Job 1, 5)

  • Si he pecado, ¿qué te he hecho a ti con ello, oh guardián de los hombres? ¿Por qué me has hecho blanco tuyo? ¿Por qué te causo inquietud? (Job 7, 20)


"A prática das bem-aventuranças não requer atos de heroísmo, mas a aceitação simples e humilde das provações." São Padre Pio de Pietrelcina