Encontrados 34 resultados para: Ozías

  • Selún, hijo de Yabés, comenzó a reinar el año treinta y ocho de Ozías, rey de Judá, y reinó en Samaría un mes. (II Reyes 15, 13)

  • Oseas, hijo de Elá, tramó una conjura contra Pécaj, hijo de Romelía, lo hirió, lo mató y le sucedió en el trono el año veinte de Jotán, hijo de Ozías. (II Reyes 15, 30)

  • El año segundo de Pécaj, hijo de Romelía, rey de Israel, comenzó a reinar Jotán, hijo de Ozías, rey de Judá. (II Reyes 15, 32)

  • Hizo lo que es bueno a los ojos del Señor como su padre, Ozías. (II Reyes 15, 34)

  • Todo el pueblo de Judá tomó a Ozías, que tenía dieciséis años, y lo proclamó rey en lugar de su padre Amasías. (II Crónicas 26, 1)

  • Ozías tenía dieciséis años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y dos años en Jerusalén. Su madre se llamaba Yecolía, de Jerusalén. (II Crónicas 26, 3)

  • Los amonitas pagaron tributo a Ozías, y su fama se extendió hasta las fronteras de Egipto, porque había llegado a ser poderosísimo. (II Crónicas 26, 8)

  • que se enfrentaron al rey Ozías y le dijeron: "Ozías, tú no puedes ofrecer el incienso al Señor; sólo pueden hacerlo los sacerdotes de Aarón, consagrados precisamente para eso. Sal fuera del santuario, porque has pecado y no tienes derecho a la gloria que viene del Señor Dios". (II Crónicas 26, 18)

  • Ozías, todavía con el incensario en su mano para quemar el incienso, montó en cólera contra los sacerdotes y, al instante, brotó la lepra en su frente en presencia de los sacerdotes en el templo del Señor, junto al altar de los perfumes. (II Crónicas 26, 19)

  • El rey Ozías continuó leproso hasta el día de su muerte. Vivió recluido en una casa aislada, pues, como leproso, estaba excluido del templo del Señor. Su hijo Jotán estaba al frente del palacio y del gobierno de la nación. (II Crónicas 26, 21)

  • El resto de la historia de Ozías, y todo lo que hizo, ha sido escrito por el profeta Isaías, hijo de Amós. (II Crónicas 26, 22)

  • Ozías murió y fue sepultado con sus padres en el campo de las sepulturas de los reyes, porque decían: "Es un leproso". Le sucedió su hijo Jotán. (II Crónicas 26, 23)


“A sua casa deve ser uma escada para o Céu”. São Padre Pio de Pietrelcina