Encontrados 675 resultados para: Ojos
Ved con vuestros propios ojos qué poco he trabajado yo y cómo encontré en ella gran reposo. (Eclesiástico 51, 27)
Vuestro país es un desierto; vuestras ciudades, pasto del fuego; vuestro suelo, ante vuestros mismos ojos, extranjeros lo devoran; es una desolación, como las ruinas de Sodoma. (Isaías 1, 7)
Cuando extendéis las manos, aparto mis ojos de vosotros; aunque multipliquéis vuestras plegarias, no las escucho. Vuestras manos están llenas de sangre. (Isaías 1, 15)
Lavaos, purificaos, alejad vuestras malas acciones de mis ojos; dejad de hacer el mal. (Isaías 1, 16)
Los ojos soberbios del hombre serán abatidos, y la arrogancia de los mortales se doblegará; sólo el Señor será exaltado el día aquel. (Isaías 2, 11)
El Señor dice: Por la altivez de las hijas de Sión, que pasan erguida la cabeza y los ojos provocadores; que caminan a pasitos menudos, haciendo tintinear los aros de sus pies, (Isaías 3, 16)
Será doblegado el mortal, será humillado el hombre, y los ojos de los soberbios, abatidos. (Isaías 5, 15)
¡Ay de los sabios a sus propios ojos, y en su estima prudentes! (Isaías 5, 21)
Yo exclamé: ¡Ay de mí, estoy perdido, pues soy hombre de labios impuros; vivo entre un pueblo de labios impuros, y mis ojos han visto al rey, al Señor todopoderoso. (Isaías 6, 5)
Embota el corazón de este pueblo, endurece su oído, ciega sus ojos, de suerte que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni entienda con su corazón, ni se convierta, ni se cure. (Isaías 6, 10)
Y vagará por el país, abatido y hambriento; por el hambre se desesperará y maldecirá a su rey y a su Dios. Levantará sus ojos a lo alto, (Isaías 8, 21)
Cuando el Señor haya concluido toda su obra en el monte Sión y en Jerusalén, castigará la altivez del corazón del rey de Asiria y la arrogancia de sus ojos altaneros. (Isaías 10, 12)