Mosaico decorativo

Encontrados 1986 resultados para: Nueva Tierra

  • Ésta es la tierra que queda: todos los distritos de los filisteos y todo el territorio de los guesuritas; (Josué 13, 2)

  • Todos los habitantes de la montaña del Líbano hasta Misrefot, al occidente, y los sidonios. Yo los expulsaré ante los israelitas. Ahora reparte por suertes esta tierra a los israelitas, como yo te he ordenado. (Josué 13, 6)

  • Ha llegado el momento de repartir esta tierra entre las nueve tribus y la media tribu de Manasés". (Josué 13, 7)

  • Su territorio comprendía: Yazer, todas las ciudades de Galaad y la mitad de la tierra de los amonitas hasta Aroer, que está frente a Rabá; (Josué 13, 25)

  • Esto es lo que recibieron en heredad los israelitas en la tierra de Canaán, lo que les asignaron el sacerdote Eleazar, Josué, hijo de Nun, y los jefes de familia de las tribus de Israel. (Josué 14, 1)

  • Los hijos de José formaban dos tribus: Manasés y Efraín. No se dio parte alguna a los levitas en la tierra, sino solamente algunas ciudades para habitar, y pastos para sus ganados y rebaños. (Josué 14, 4)

  • Los israelitas hicieron el reparto de la tierra tal como el Señor había ordenado a Moisés. (Josué 14, 5)

  • Aquel día Moisés hizo este juramento: La tierra en la que has puesto tus pies te será dada en posesión perpetua a ti y a tus hijos, porque fuiste fiel al Señor, mi Dios. (Josué 14, 9)

  • El nombre primitivo de Hebrón era Quiriat Arbá. Arbá había sido el hombre más grande de los anaquitas. Y la tierra gozó de paz. (Josué 14, 15)

  • Así, a Manasés le tocaron diez partes, además de la tierra de Galaad y Basán, en Transjordania, (Josué 17, 5)

  • pues las hijas de Manasés recibieron una parte igual que los varones. La tierra de Galaad fue para los otros hijos de Manasés. (Josué 17, 6)

  • Josué les respondió: "Si sois un pueblo tan numeroso, subid a la selva y roturad allí a vuestro gusto en la tierra de los fereceos y los refaimitas, ya que la montaña de Efraín es demasiado pequeña para vosotros". (Josué 17, 15)


"Ouço interiormente uma voz que constantemente me diz: Santifique-se e santifique!" São Padre Pio de Pietrelcina