Mosaico decorativo

Encontrados 1986 resultados para: Nueva Tierra

  • "Sube al monte Nebo, sobre la cima de la cadena de montañas de Abarín, en tierra de Moab, enfrente de Jericó, y contempla la tierra de Canaán, que voy a dar en propiedad a los israelitas. (Deuteronomio 32, 49)

  • por eso verás solamente de lejos la tierra, pero no entrarás en ella, en esa tierra que yo doy a los israelitas". (Deuteronomio 32, 52)

  • De José dijo: Sea su tierra bendita del Señor con los rocíos del cielo en lo alto, y abajo con las aguas del abismo, (Deuteronomio 33, 13)

  • con lo mejor de la tierra y su abundancia, gracioso don del que se apareció en la zarza; descienda todo esto sobre la cabeza de José, el escogido entre sus hermanos. (Deuteronomio 33, 16)

  • Primogénito del toro, a él la gloria; sus cuernos son cuernos de búfalo, con los que hiere a los pueblos hasta los últimos confines de la tierra. Tales son las miríadas de Efraín, las miríadas de Manasés. (Deuteronomio 33, 17)

  • Gad escogió la mejor parte, la tierra reservada al capitán; puso en práctica la justicia del Señor y sus decisiones sobre Israel. (Deuteronomio 33, 21)

  • Israel vive en seguridad, la fuente de Jacob vive apartada en una tierra de trigo y mosto, que el cielo mismo riega con su rocío. (Deuteronomio 33, 28)

  • Moisés subió de los llanos de Moab al monte Nebo, a la cima del Pisga, enfrente de Jericó. Y el Señor le mostró toda la tierra: desde Galaad hasta Dan, (Deuteronomio 34, 1)

  • todo Neftalí, la tierra de Efraín y Manasés, toda la tierra de Judá hasta el mar Mediterráneo, (Deuteronomio 34, 2)

  • Y le dijo: "Ésta es la tierra que yo juré a Abrahán, Isaac y Jacob en estos términos: Se la daré a tu descendencia. Te la hago ver con tus ojos, pero no entrarás en ella". (Deuteronomio 34, 4)

  • Moisés, siervo de Dios, murió allí, en la tierra de Moab, como lo había dispuesto el Señor. (Deuteronomio 34, 5)

  • El Señor lo enterró en el valle, en la tierra de Moab, enfrente de Bet Fegor, y nadie hasta hoy conoce su tumba. (Deuteronomio 34, 6)


"O Anjo de Deus não nos abandona jamais." São Padre Pio de Pietrelcina