Mosaico decorativo

Encontrados 1986 resultados para: Nueva Tierra

  • la gloria del Dios de Israel llegaba a la parte de oriente. Su ruido era como el ruido de una masa de agua, y la tierra resplandecía de gloria. (Ezequiel 43, 2)

  • Después me hizo entrar por la puerta del norte hasta la fachada del templo. Miré y vi que la gloria del Señor llenaba el templo del Señor, y caí de bruces en tierra. (Ezequiel 44, 4)

  • Cuando os repartáis por sorteo la tierra en patrimonio, reservaréis al Señor la parte sagrada del territorio: una extensión de doce kilómetros y medio de larga por diez de ancha. Este coto será todo él sagrado. (Ezequiel 45, 1)

  • Esto dice el Señor Dios: La puerta del atrio interior, que mira a oriente, permanecerá cerrada en los días laborables, pero el sábado se abrirá, así como el día de la luna nueva. (Ezequiel 46, 1)

  • Los laicos se postrarán ante el Señor a la entrada de esta puerta los sábados y los días de luna nueva. (Ezequiel 46, 3)

  • En el día de luna nueva: un novillo sin defecto, seis corderos y un carnero sin defecto. (Ezequiel 46, 6)

  • Esto dice el Señor Dios: Éstas serán las fronteras de la tierra que repartiréis entre las doce tribus del país, teniendo presente que José recibirá una porción doble. (Ezequiel 47, 13)

  • Recibiréis cada uno por igual la parte que os toca del territorio que yo, mano en alto, juré dar a vuestros padres; esta tierra será vuestra heredad. (Ezequiel 47, 14)

  • Por oriente: entre el Haurán, Damasco, Galaad y la tierra de Israel, será frontera el Jordán hasta el mar Muerto, hasta Tamar. Éste el límite este. (Ezequiel 47, 18)

  • Os repartiréis esta tierra según las tribus de Israel. (Ezequiel 47, 21)

  • Tal es la tierra que repartiréis a suertes como heredad entre las tribus de Israel y tales sus partes, dice el Señor Dios. (Ezequiel 48, 29)

  • El Señor entregó en sus manos a Joaquín, rey de Judá, y una parte de los objetos del templo de Dios. Él los llevó a la tierra de Senaar y los depositó en el tesoro de sus dioses. (Daniel 1, 2)


"Não sejamos mesquinhos com Deus que tanto nos enriquece." São Padre Pio de Pietrelcina