Mosaico decorativo

Encontrados 493 resultados para: Muerte Accidental

  • Al que se le encontraba el libro de la alianza, o al que observaba la ley, se le condenaba a muerte en virtud del decreto real. (I Macabeos 1, 57)

  • "Moriremos -decían-, pero el cielo y la tierra serán testigos de nuestra injusta muerte". (I Macabeos 2, 37)

  • Les obligó a encerrarse en sus torres, los bloqueó y condenó a muerte, incendiando las torres con todo lo que había dentro. (I Macabeos 5, 5)

  • Lisias, al enterarse de la muerte del rey, proclamó rey a su hijo Antíoco, a quien había educado desde niño, y le apellidó Eupator. (I Macabeos 6, 17)

  • Demetrio, al enterarse de la muerte de Nicanor y de la derrota de su ejército, decidió mandar a Judea otra vez a Báquides y Alcimo como jefes del ala derecha de su ejército. (I Macabeos 9, 1)

  • Después de la muerte de Judas aparecieron de nuevo los criminales en todo el territorio de Israel y levantaron la cabeza los autores de la iniquidad. (I Macabeos 9, 23)

  • "Desde la muerte de tu hermano Judas, no ha surgido nadie semejante a él, capaz de enfrentarse a nuestros enemigos, a Báquides y a cuantos odian nuestra nación. (I Macabeos 9, 29)

  • Cuando llegó a Roma y a Esparta la noticia de la muerte de Jonatán, se afligieron profundamente. (I Macabeos 14, 16)

  • El mismo que habita el cielo vigila aquel lugar y lo guarda, hiriendo de muerte a los que penetran en él para profanarlo". (II Macabeos 3, 39)

  • Esto causó indignación y mal efecto no sólo entre los judíos, sino también en otras naciones, por la muerte inicua y arbitraria de Onías. (II Macabeos 4, 35)

  • Cuando el rey volvió de las regiones de Cilicia, se presentó ante él una comisión de judíos y de griegos, que aborrecían el crimen, para protestar por la muerte de Onías. (II Macabeos 4, 36)

  • En consecuencia, el rey absolvió a Menelao, causante de tanta crueldad, y condenó a muerte a aquellos infelices, que hubieran sido absueltos aun en el caso de que su causa se hubiera presentado ante un tribunal cruel. (II Macabeos 4, 47)


"Se você fala das próprias virtudes para se exibir ou para vã ostentação perde todo o mérito." São Padre Pio de Pietrelcina