Mosaico decorativo

Encontrados 1464 resultados para: Mal

  • El hombre puede matar en su maldad, pero no hacer que retorne el espíritu que se fue, ni liberar al alma una vez cautiva. (Sabiduría 16, 14)

  • Los malvados que no quisieron conocerte fueron azotados por tu brazo poderoso; perseguidos con extrañas lluvias, con granizadas y aguaceros para los que no había cobijo, y el fuego los devoró. (Sabiduría 16, 16)

  • Unas veces la llama se debilitaba, para no consumir los animales enviados contra los malvados y hacerles ver que era la justicia de Dios la que los perseguía. (Sabiduría 16, 18)

  • Estos malvados, que habían querido oprimir al pueblo santo, yacían prisioneros de las tinieblas y encadenados por una larga noche, encerrados bajo sus techos, excluidos de tu eterna providencia. (Sabiduría 17, 2)

  • Aunque no hubiera nada terrible que pudiera asustarlos, ellos, sobresaltados por el paso de los animales y el silbido de las serpientes (Sabiduría 17, 9)

  • Pues la maldad es cobarde, y se condena por su propio testimonio; acosada por su propia conciencia, siempre se imagina lo peor, (Sabiduría 17, 11)

  • la carrera invisible de animales que brincan, el rugido de ferocísimas bestias, el eco repercutiendo en las concavidades de las montañas, todo los dejaba paralizados de terror. (Sabiduría 17, 19)

  • porque no los maltrataban por los agravios recibidos, les daban gracias y les pedían perdón por su hostilidad. (Sabiduría 18, 2)

  • pues los sueños terroríficos les habían advertido ya, para que no pereciesen sin conocer por qué sufrían aquellos males. (Sabiduría 18, 19)

  • Pero sobre los malvados descargó hasta el fin una ira despiadada, porque Dios sabía de antemano su conducta futura: (Sabiduría 19, 1)

  • Porque toda la creación, obediente a tus mandatos, tomaba nuevas formas en su misma naturaleza, para que tus hijos fuesen guardados de todo mal. (Sabiduría 19, 6)

  • Mientras, sobre los pecadores cayeron los castigos, no sin precederles las señales precursoras de violentos rayos; pues justamente padecían por sus maldades, por haber alimentado el odio más feroz contra los extranjeros. (Sabiduría 19, 13)


"Devo fazer somente a vontade de Deus e, se lhe agrado, o restante não conta." São Padre Pio de Pietrelcina