Encontrados 1764 resultados para: Libération Du Peuple D'Israël
Y al rey de Judá, que os ha mandado a consultar al Señor, decidle: Esto dice el Señor, Dios de Israel, respecto a las palabras que has escuchado: (II Reyes 22, 18)
Profanó las colinas que había al oriente de Jerusalén y al sur del monte Olivete, y que Salomón, rey de Israel, había edificado a Astarté, ídolo repugnante de Moab, y a Camós, ídolo repugnante de los amonitas. (II Reyes 23, 13)
Destruyó el altar que había en Betel, y el santuario que había construido Jeroboán, hijo de Nabat, el que había inducido a Israel a pecar; hizo pedazos sus piedras, reduciéndolas a polvo, y quemó el cipo sagrado. (II Reyes 23, 15)
Josías suprimió también todos los santuarios de las colinas que había en las ciudades de Samaría, construidos por los reyes de Israel, irritando al Señor. Hizo con ellos lo mismo que había hecho en Betel. (II Reyes 23, 19)
En verdad, nunca se había celebrado una pascua como ésta desde el tiempo de los jueces que habían gobenado a Israel, ni en todo el tiempo de los reyes de Israel y de Judá. (II Reyes 23, 22)
Y el Señor dijo: "Apartaré también de mi presencia a Judá, como aparté a Israel; y rechazaré a esta ciudad, Jerusalén, que había elegido, y el templo, del que había dicho: Allí estará mi nombre". (II Reyes 23, 27)
Sacó de allí, como había dicho el Señor, todos los tesoros del templo del Señor y del palacio real, e hizo pedazos todos los objetos de oro que Salomón, rey de Israel, había fabricado para el santuario del Señor. (II Reyes 24, 13)
Abrahán engendró a Isaac. Hijos de Isaac: Esaú e Israel. (I Crónicas 1, 34)
Éstos son los reyes que reinaron en Edón antes que reinase rey alguno en Israel: Bela, hijo de Beor; su ciudad se llamaba Dinhabá. (I Crónicas 1, 43)
Éstos son los doce hijos de Israel: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón, (I Crónicas 2, 1)
Hijo de Carmí: Acar, que fue la desgracia para Israel por haber violado la ley del anatema. (I Crónicas 2, 7)
Yabés invocó al Dios de Israel, diciendo: "Bendíceme, ensancha mi territorio, ayúdame, aleja de mí el infortunio y pon fin a mi aflicción". Dios le concedió todo lo que había pedido. (I Crónicas 4, 10)