Encontrados 21031 resultados para: Ló
Y aquel hombre le dijo: "Ya se han ido de aquí. Les oí decir: ¡Vámonos a Dotán!". José partió en busca de sus hermanos y los encontró en Dotán. (Génesis 37, 17)
Al verlo venir desde lejos, antes de que llegara hasta ellos, conspiraron contra él para darle muerte. (Génesis 37, 18)
Vamos a matarlo: lo echamos en una cisterna y luego decimos que una bestia feroz lo devoró. Veremos en qué paran sus sueños". (Génesis 37, 20)
Y añadió: "No derraméis sangre; echadlo a esa cisterna solitaria, pero no pongáis las manos en él". Era para librarlo de sus manos y devolverlo luego a su padre. (Génesis 37, 22)
lo agarraron y lo echaron en una cisterna vacía, sin agua. (Génesis 37, 24)
Y se pusieron a comer. Alzando los ojos, divisaron una caravana de ismaelitas que venían de Galaad. Sus camellos iban cargados de aromas, bálsamo y mirra, que llevaban a Egipto. (Génesis 37, 25)
Vamos a vendérselo a los ismaelitas, y no pongamos nuestras manos en él; es nuestro hermano, es nuestra misma carne". Sus hermanos le hicieron caso. (Génesis 37, 27)
Al pasar los mercaderes madianitas, ellos sacaron a José de la cisterna. Vendieron a José a los ismaelitas por veinte monedas de plata, y éstos se lo llevaron a Egipto. (Génesis 37, 28)
Ellos tomaron la túnica de José, degollaron un cabrito y tiñeron la túnica con la sangre. (Génesis 37, 31)
Y mandaron a su padre la túnica de mangas largas con estas palabras: "Esto es lo que hemos encontrado; mira a ver si es o no la túnica de tu hijo". (Génesis 37, 32)
Él la reconoció y dijo: "¡Es la túnica de mi hijo! Una bestia feroz lo ha devorado; José ha sido despedazado". (Génesis 37, 33)
Sus hijos y sus hijas fueron todos a consolarle, pero él rechazó todo consuelo y dijo: "Quiero bajar de luto a la tumba con mi hijo". Y su padre lo lloró. (Génesis 37, 35)