Encontrados 21031 resultados para: Ló
Tuvo miedo y dijo: "¡Qué terrible es este lugar! ¡Nada menos que la casa de Dios y la puerta del cielo". (Génesis 28, 17)
y esta piedra que he levantado a modo de estela será un santuario; de todo lo que me des te devolveré puntualmente la décima parte". (Génesis 28, 22)
Jacob se puso de nuevo en camino y llegó a la tierra de los orientales. (Génesis 29, 1)
Miró y vio un pozo en medio del campo, junto al cual sesteaban tres rebaños de ovejas, porque en él solían abrevar los ganados; pero en la boca del pozo había una piedra muy grande. (Génesis 29, 2)
Por eso los pastores juntaban primero todos sus rebaños, luego quitaban la piedra y, una vez abrevado el ganado, la volvían a su sitio. (Génesis 29, 3)
Él les dijo: "Todavía es muy de día, y no es hora de retirar el ganado; abrevad las ovejas y llevadlas a pastar". Ellos respondieron: (Génesis 29, 7)
"No podemos hacerlo hasta que se hayan reunido todos los rebaños y sea removida la piedra; solamente entonces podremos abrevar las ovejas". (Génesis 29, 8)
Estaba todavía hablando con ellos cuando llegó Raquel con las ovejas de su padre, pues era pastora. (Génesis 29, 9)
Después besó a Raquel y rompió a llorar. (Génesis 29, 11)
Declaró luego a Raquel que él era sobrino de su padre, ya que era hijo de Rebeca, y ella corrió a contárselo a su padre. (Génesis 29, 12)
Cuando Labán oyó que había llegado su sobrino Jacob, corrió a su encuentro, lo abrazó, lo besó y lo llevó a su casa. Jacob contó a Labán todo lo sucedido. (Génesis 29, 13)
Lía tenía los ojos tiernos, mientras que Raquel era guapa y de lindo semblante. (Génesis 29, 17)