Encontrados 1075 resultados para: Lía
Cuando llegaron, les dijo: "Jefes de Betulia, escuchadme. Lo que hoy habéis dicho ante el pueblo no está bien. Habéis jurado entregar la ciudad a nuestros enemigos si Dios no viene en vuestra ayuda en estos días. (Judit 8, 11)
Por otra parte, no hay actualmente en nuestra nación ninguna tribu, familia, pueblo o ciudad que adore a los ídolos, como sucedió en otro tiempo. (Judit 8, 18)
Dame palabras seductoras para herir y deshacer a los que tienen tan perversos planes contra tu alianza, contra tu santuario, el monte de Sión y la casa que pertenece a tus hijos. (Judit 9, 13)
se quitó el áspero sayal que llevaba puesto, se despojó de sus vestidos de viuda, se bañó y se perfumó, se peinó, se ciñó la cabeza con un turbante y se adornó con los vestidos de fiesta que solía ponerse cuando vivía su esposo Manasés. (Judit 10, 3)
Se calzó las sandalias, se cubrió de collares, ajorcas, anillos, pendientes, de todas sus joyas. Tan bella estaba, que atraería las miradas de cuantos hombres se encontrase. (Judit 10, 4)
Se dirigieron después hacia la puerta de Betulia y hallaron junto a ella a Ozías y a los dos ancianos del pueblo, Cabris y Carmis. (Judit 10, 6)
Conocemos también las palabras que Ajior pronunció en tu asamblea, y hemos oído sus propuestas, pues los hombres de Betulia lo acogieron y él les contó todo lo que habían dicho delante de ti. (Judit 11, 9)
Y Holofernes lo había ordenado a sus guardias. Permaneció tres días en el campo, y cada noche marchaba al valle de Betulia y se lavaba en la fuente, junto al cuerpo de guardia. (Judit 12, 7)
quien la metió en las alforjas de las provisiones; luego salieron ambas a la oración, como de costumbre. Atravesaron el campo, bordearon el valle, faldearon la montaña de Betulia y llegaron a las puertas de la ciudad. (Judit 13, 10)
Los que estaban apostados en torno a Betulia se dieron también a la fuga. Entonces los israelitas, preparados para el combate, se lanzaron sobre ellos. (Judit 15, 3)
Los que quedaron en Betulia bajaron al campo asirio, lo saquearon y se enriquecieron grandemente. (Judit 15, 6)
Sus sandalias robaron sus ojos, y su belleza encadenó su alma; el alfanje segó su cuello. (Judit 16, 9)