Mosaico decorativo

Encontrados 631 resultados para: Jacob Bendice A Faraón

  • pero el Señor tuvo compasión de ellos y, en atención a su pacto con Abrahán, Isaac y Jacob, no quiso destruirlos, y hasta el presente no los ha echado de su presencia. (II Reyes 13, 23)

  • Esto sucedió porque los israelitas habían pecado contra el Señor, su Dios, el que los había sacado de Egipto, del poder del Faraón, rey de Egipto, y habían venerado a dioses extranjeros. (II Reyes 17, 7)

  • Todavía hoy siguen sus antiguas costumbres. No veneran al Señor, no obran conforme a sus estatutos y decretos, conforme a la ley y al mandato que prescribió a los hijos de Jacob, a quien puso por nombre Israel. (II Reyes 17, 34)

  • Pones tu confianza en el sostén de esa caña rota, en Egipto, que a quienquiera que se apoye sobre ella se le hincará en la mano y se la traspasará. Así será el Faraón, rey de Egipto, para todos los que confían en él. (II Reyes 18, 21)

  • En su tiempo, el Faraón Necó, rey de Egipto, fue en ayuda del rey de Asiria hacia el río Éufrates. El rey Josías le salió al paso, pero el faraón le dio muerte al primer encuentro en Meguido. (II Reyes 23, 29)

  • Pero el Faraón Necó lo encadenó en Ribla, en el país de Jamat, lo destronó de Jerusalén e impuso al país un tributo de tres mil cuatrocientos kilos de plata y treinta y cuatro de oro. (II Reyes 23, 33)

  • Y el Faraón Necó nombró rey a Eliaquín, hijo de Josías, en lugar de su padre Josías, y le cambió el nombre en Joaquín; a Joacaz, lo llevó a Egipto, donde murió. (II Reyes 23, 34)

  • Joaquín entregó la plata y el oro al faraón. Para poder dar al faraón el oro y la plata tuvo que poner un impuesto a todo el país, a cada uno según sus bienes. (II Reyes 23, 35)

  • la mujer de éste, que era judía, dio a luz a Yéred, padre de Guedor; a Jeber, padre de Soco, y a Yecutiel, padre de Zanóaj. Éstos son los hijos de Bitía, la hija del Faraón, esposa de Méred. (I Crónicas 4, 18)

  • descendientes de Israel, su siervo, hijos de Jacob, su elegido. (I Crónicas 16, 13)

  • a Jacob se la dio como ley, y a Israel como alianza eterna: (I Crónicas 16, 17)

  • bendice la casa de tu siervo para que subsista eternamente en tu presencia; porque aquel a quien tú bendices, será bendito para siempre". (I Crónicas 17, 27)


"É preciso amar, amar e nada mais". São Padre Pio de Pietrelcina