Mosaico decorativo

Encontrados 2315 resultados para: Ira

  • Pero no lo construirás tú, sino un hijo tuyo salido de tus entrañas será el que lo construya. (II Crónicas 6, 9)

  • Salomón había levantado en medio del atrio una tribuna de bronce de dos metros y medio de larga, dos y medio de ancha y uno y medio de alta. Se subió a ella, se arrodilló, y mirando al cielo, con las manos juntas oró así en presencia de toda la comunidad: (II Crónicas 6, 13)

  • así te respetarán y seguirán tus caminos, mientras vivan en la tierra que diste a nuestros padres. (II Crónicas 6, 31)

  • Señor Dios, no apartes tu mirada de tu ungido. Recuerda los favores que hiciste a tu siervo David". (II Crónicas 6, 42)

  • yo os arrancaré de mi tierra, que os he dado, y retiraré de mi presencia el templo que he consagrado a mi nombre, para que sea irrisión, burla y escarnio de todos los pueblos. (II Crónicas 7, 20)

  • Reconstruyó las ciudades que le había dado Jirán y estableció en ellas a los israelitas. (II Crónicas 8, 2)

  • Jirán, por medio de sus servidores, le había enviado navíos y marineros expertos en las cosas del mar, que con los siervos de Salomón fueron a Ofir y trajeron unos dieciséis mil kilos de oro para el rey Salomón. (II Crónicas 8, 18)

  • Los súbditos de Jirán y los súbditos de Salomón, que traían oro de Ofir, habían traído también de allí madera de sándalo y piedras preciosas. (II Crónicas 9, 10)

  • El rey tenía una flota que iba a Tarsis con los súbditos de Jirán, y cada tres años volvía cargada de oro, plata, marfil, monos y pavos reales. (II Crónicas 9, 21)

  • Los israelitas, al ver que el rey no les había hecho caso, le replicaron: "¿Qué tenemos que ver nosotros con David? ¡No tenemos ninguna heredad en común con el hijo de Jesé! ¡Cada uno a sus casas, Israel! ¡Mira tú ahora por tu casa, David!". Y los israelitas se fueron a sus casas. (II Crónicas 10, 16)

  • Cuando el Señor vio que se habían humillado, dijo a Semayas: "Se han humillado, no los destruiré; pronto verán mi liberación; no descargaré mi ira contra Jerusalén por medio de Sesac. (II Crónicas 12, 7)

  • Gracias a su humillación, la ira del Señor se apartó del rey sin causarle una aniquilación total; más aún, las cosas mejoraron en Judá. (II Crónicas 12, 12)


"Como é belo esperar!" São Padre Pio de Pietrelcina