Encontrados 1764 resultados para: Hunger In Israel
Por eso, esto dice el Señor todopoderoso, Dios de Israel: Voy a volver yo mi rostro contra vosotros para vuestra desgracia y voy a exterminar a todo Judá. (Jeremías 44, 11)
Esto dice el Señor todopoderoso, Dios de Israel: Vosotros y vuestras mujeres habéis llevado a cabo con vuestras manos lo que habíais prometido con vuestra boca: Cumpliremos puntualmente los votos que hemos hecho de quemar incienso y presentar ofrendas de vino a la reina del cielo. Pues bien, cumplid vuestros votos, llevadlos a la práctica. (Jeremías 44, 25)
"Esto dice el Señor, Dios de Israel, acerca de ti, Baruc. (Jeremías 45, 2)
El Señor todopoderoso, Dios de Israel, ha dicho: "Voy a castigar a Amón de No, al Faraón, a Egipto con sus dioses y sus diosas, al Faraón y a quienes ponen en él su confianza. (Jeremías 46, 25)
Y tú no temas, siervo mío Jacob; ni tiembles, Israel. Mira, yo te libraré de tierras lejanas, y a tu descendencia de su país de exilio. Jacob volverá a vivir en paz y en seguridad, sin que nadie lo inquiete. (Jeremías 46, 27)
Sobre Moab. Esto dice el Señor todopoderoso, Dios de Israel: ¡Ay de Neb, que ha sido devastado! ¡Cubierta de vergüenza Quiriat Yearín, que ha sido tomada, avergonzada, en ruinas, la ciudadela! (Jeremías 48, 1)
Entonces Moab se avergonzará de Camós, como Israel se avergonzó de Betel, donde había puesto su confianza. (Jeremías 48, 13)
¿No ha sido Israel para ti un objeto de burla? ¿Ha sido sorprendido entre ladrones, para que menees la cabeza siempre que hablas de él? (Jeremías 48, 27)
Sobre Amón. Esto dice el Señor: ¿Es que Israel no tiene hijos, no tiene herederos? ¿Por qué Melcón ha heredado Gad, y su pueblo ocupa sus ciudades? (Jeremías 49, 1)
Por eso, vienen días -dice el Señor- en que haré resonar contra Rabat Amón el grito de guerra; quedará convertida en un montón de ruinas y sus poblaciones vecinas serán incendiadas. Entonces Israel heredará a sus herederos -dice el Señor-. (Jeremías 49, 2)
Oveja descarriada era Israel, acosada por leones. Primero la devoró el rey de Asiria; luego Nabucodonosor, rey de Babilonia, le ha quebrado los huesos. (Jeremías 50, 17)
Por eso, esto dice el Señor todopoderoso, Dios de Israel: Yo castigaré al rey de Babilonia y a su país como castigué al rey de Asiria. (Jeremías 50, 18)