Mosaico decorativo

Encontrados 1796 resultados para: Historia De Israel

  • Pero yo me reservaré en Israel siete mil: todas las rodillas que no se han doblado ante Baal y todas las bocas que no lo han besado". (I Reyes 19, 18)

  • Envió a la ciudad emisarios a decir a Ajab, rey de Israel: (I Reyes 20, 2)

  • El rey de Israel contestó de esta manera: "Como lo dices, ¡oh rey, mi señor! tuyo soy y todo lo que tengo". (I Reyes 20, 4)

  • Entonces el rey de Israel convocó a todos los ancianos del país y dijo: "Considerad y ved la injusticia que éste busca: me ha mandado a pedir mis mujeres y mis hijos, después de no haberle negado mi plata y mi oro". (I Reyes 20, 7)

  • Y el rey de Israel contestó: "Decidle: No se engría quien se está ciñendo las armas como el que se despoja de ellas". (I Reyes 20, 11)

  • Un profeta se acercó a Ajab, rey de Israel, y dijo: "Esto dice el Señor: ¿Ves toda esa inmensa multitud? Pues mira, yo la voy a poner hoy en tus manos para que sepas que yo soy el Señor". (I Reyes 20, 13)

  • Salió también el rey de Israel y se apoderó de caballos y de carros, asestando un recio golpe a los sirios. (I Reyes 20, 21)

  • Se acercó entonces el profeta al rey de Israel y le dijo: "Anda, refuérzate y considera lo que debes hacer; porque al cabo del año el rey de Siria vendrá contra ti". (I Reyes 20, 22)

  • Al cabo de un año Ben Hadad pasó revista a los sirios y fue a Afec a luchar contra Israel. (I Reyes 20, 26)

  • Entonces un hombre de Dios se llegó al rey de Israel, y le dijo: "Esto dice el Señor: Ya que Siria ha dicho que el Señor es el Dios de las montañas y no el Dios de los valles, voy a entregar en tus manos a toda esa inmensa multitud, para que conozcáis que yo soy el Señor". (I Reyes 20, 28)

  • Sus súbditos le dijeron: "Mira, hemos oído que los reyes de la casa de Israel son reyes clementes; deja que nos pongamos sayales en los lomos y sogas al cuello y salgamos ante el rey de Israel. ¡Quién sabe si nos perdonará la vida!". (I Reyes 20, 31)

  • Y ciñeron con sayales los lomos y con cuerdas el cuello, y se presentaron al rey de Israel diciendo: "Tu servidor Ben Hadad dice: Perdóname la vida, por favor". El rey respondió: "¿Está aún vivo? Es mi hermano". (I Reyes 20, 32)


"Quanto maiores forem os dons, maior deve ser sua humildade, lembrando de que tudo lhe foi dado como empréstimo." São Padre Pio de Pietrelcina