Mosaico decorativo

Encontrados 1010 resultados para: Historia De David

  • envió mensajeros a David para decirle: "He atacado a Rabá y me he apoderado de la ciudad de las aguas. (II Samuel 12, 27)

  • David reunió todo el ejército y partió para Rabá; la asaltó y la tomó. (II Samuel 12, 29)

  • Quitó de la cabeza de Milcón la corona de oro, que pesaba treinta y cuatro kilos, y la piedra preciosa que había puesta en ella fue puesta en la corona de David. El botín que tomó de la ciudad fue inmenso. (II Samuel 12, 30)

  • Se llevó cautivos a sus habitantes y los puso a trabajar con sierras, picos y hachas y a hacer ladrillos. Lo mismo hizo con las ciudades de los amonitas. David y todo su ejército volvieron a Jerusalén. (II Samuel 12, 31)

  • Absalón, hijo de David, tenía una hermana que era muy bella. Se llamaba Tamar. Amnón, hijo de David, se enamoró de ella. (II Samuel 13, 1)

  • Amnón tenía un amigo que se llamaba Yonadab, hijo de Simá, hermano de David. Yonadab era un hombre muy hábil. (II Samuel 13, 3)

  • David mandó a decir a Tamar: "Vete, por favor, a casa de tu hermano Amnón y prepárale algo de comer". (II Samuel 13, 7)

  • Cuando el rey David lo supo, montó en cólera; pero no quiso contristar a su hijo Amnón, a quien amaba por ser su primogénito. (II Samuel 13, 21)

  • Todavía estaban de camino, cuando llegó a David este rumor: "Absalón ha matado a todos los hijos del rey; no ha quedado ni uno solo". (II Samuel 13, 30)

  • Pero Yonadab, hijo de Simá, hermano de David, tomó la palabra y dijo: "No crea mi señor que han matado a todos los jóvenes, hijos del rey. Sólo ha muerto Amnón, pues era cosa decidida por Absalón desde el día en que Amnón violó a Tamar, su hermana; (II Samuel 13, 32)

  • Absalón mandó a buscar a su propia ciudad de Guiló a Ajitófel, guilonita, consejero de David, que estuvo con él mientras ofrecía el sacrificio. La conjuración se hizo fuerte y los partidarios de Absalón iban aumentando. (II Samuel 15, 12)

  • Uno fue a informar a David: "El corazón de toda la gente de Israel se va tras Absalón". (II Samuel 15, 13)


"O trabalho é tão sagrado como a oração". São Padre Pio de Pietrelcina