Encontrados 1486 resultados para: Hijos
Vuestros hijos andarán por el desierto durante cuarenta años, llevando sobre sí vuestras rebeldías, hasta que vuestros cadáveres se consuman en el desierto. (Números 14, 33)
Coré, hijo de Yisar, hijo de Quehat, hijo de Leví; Datán y Abirán, hijos de Eliab y On, hijo de Pélet, de los descendientes de Rubén, (Números 16, 1)
poned mañana fuego en ellos, y sobre el fuego, incienso ante el Señor; aquel a quien elija el Señor, ése será consagrado. ¡Y basta ya, hijos de Leví!". (Números 16, 7)
Moisés dijo a Coré: "Escuchad, hijos de Leví: (Números 16, 8)
Moisés mandó llamar a Datán y Abirán, hijos de Eliab, pero ellos respondieron: "No queremos ir. (Números 16, 12)
Se alejaron de la tienda de Coré, Datán y Abirán. Datán y Abirán habían salido, y estaban a la entrada de sus tiendas con sus mujeres, sus hijos y sus pequeños. (Números 16, 27)
El Señor dijo a Moisés: "Vuelve a poner la vara de Aarón delante del testimonio y consérvala como señal para los hijos rebeldes, para que cesen sus quejas contra mí y no mueran". (Números 17, 25)
El Señor dijo a Aarón: "Tú, tus hijos y la casa de tu padre llevaréis la responsabilidad del santuario. Tú y tus hijos llevaréis la responsabilidad del sacerdocio. (Números 18, 1)
Tendrás también contigo a tus hermanos de la rama de Leví, la tribu de tu padre. Admítelos contigo en el servicio del santuario como adjuntos. Te servirán a ti y a tus hijos cuando estéis en la tienda del testimonio. (Números 18, 2)
Tú y tus hijos ejerceréis vuestras funciones sacerdotales en todo lo que se refiere al altar y a cuanto hay detrás del velo; sois vosotros los que habéis de hacer este servicio. Os he dado el ministerio del sacerdocio como un don; el extraño que se acerque morirá". (Números 18, 7)
El Señor dijo a Aarón: "Te confío la guarda de mis ofrendas. Todas las cosas consagradas a mí por los israelitas os las asigno a ti y a tus hijos como herencia por estatuto eterno. (Números 18, 8)
Esto es lo que te corresponderá de las cosas consagradas, no consumidas por el fuego: todas las ofrendas que me hagan los israelitas, las ofrendas de harina, los sacrificios por el pecado y los sacrificios de reconciliación; estas cosas consagradas son para ti y tus hijos. (Números 18, 9)