Mosaico decorativo

Encontrados 5551 resultados para: Hijos De Dios

  • Esto es lo que te corresponderá de las cosas consagradas, no consumidas por el fuego: todas las ofrendas que me hagan los israelitas, las ofrendas de harina, los sacrificios por el pecado y los sacrificios de reconciliación; estas cosas consagradas son para ti y tus hijos. (Números 18, 9)

  • Te pertenecerá también lo que se reserva de las ofrendas de los israelitas que han sido hechas con el rito de presentación; te lo doy a ti y a tus hijos por estatuto perpetuo. Podrán comer todos los de tu casa siempre que estén puros. (Números 18, 11)

  • Todo lo que los israelitas ofrezcan al Señor, te lo doy a ti, a tus hijos e hijas por estatuto perpetuo. Alianza de sal eterna es ésta en presencia del Señor para ti y para toda tu descendencia". (Números 18, 19)

  • Yo doy como herencia a los hijos de Leví todos los diezmos de Israel en compensación de los servicios que prestan en la tienda de la reunión. (Números 18, 21)

  • ¡Ay de ti, Moab! ¡Estás perdido, pueblo de Camós! Ha abandonado sus hijos a la fuga, y sus hijas a la esclavitud, a manos de Sijón, rey de los amorreos. (Números 21, 29)

  • Le derrotaron a él, a sus hijos y a todo su pueblo sin dejar escapar a nadie, y se apoderaron de su territorio. (Números 21, 35)

  • Dios se apareció a Balaán, y le dijo: "¿Quiénes son estos hombres que están contigo?". (Números 22, 9)

  • Balaán respondió a Dios: "Balac, hijo de Sipor, rey de Moab, los ha enviado a decirme: (Números 22, 10)

  • Dios dijo a Balaán: "Tú no irás con ellos ni maldecirás a ese pueblo, que es bendito". (Números 22, 12)

  • Balaán les respondió: "Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, yo no podría traspasar las órdenes del Señor, mi Dios, en cosa alguna, grande o pequeña; (Números 22, 18)

  • Dios se apareció a Balaán durante la noche y le dijo: "¿No han venido estas gentes a llamarte? Levántate y vete con ellos, pero no hagas más que lo que yo te diga". (Números 22, 20)

  • Balaán dijo a Balac: "Aquí me tienes junto a ti. ¿Podría yo ahora decir algo por mí mismo? La palabra que Dios me ponga en boca, ésa diré". (Números 22, 38)


"Que Jesus reine sempre soberano no seu coração." São Padre Pio de Pietrelcina