Mosaico decorativo

Encontrados 5551 resultados para: Hijos De Dios

  • El sacerdote quemará las grasas sobre el altar, y el pecho será para Aarón y sus hijos. (Levítico 7, 31)

  • puesto que el pecho de la presentación y la pierna reservada, que yo retengo para mí en los sacrificios de reconciliación de los hijos de Israel, se lo doy al sacerdote Aarón y a sus hijos: es ley perpetua para todas las generaciones". (Levítico 7, 34)

  • Ésa es la parte de Aarón y la de sus hijos sobre las ofrendas quemadas en honor del Señor, a partir del día en que el Señor los consagró como sacerdotes suyos. (Levítico 7, 35)

  • "Toma a Aarón, con sus hijos, las vestiduras, el óleo de la unción, el novillo para el sacrificio por el pecado, los dos carneros y la cesta de panes sin levadura, (Levítico 8, 2)

  • Hizo que se acercaran Aarón y sus hijos, y los lavó con agua. (Levítico 8, 6)

  • Hizo que se acercaran los hijos de Aarón, les vistió las túnicas, les ciñó los cinturones y les puso los turbantes, como el Señor había ordenado a Moisés. (Levítico 8, 13)

  • Hizo que llevaran el novillo para el sacrificio por el pecado, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre su cabeza. (Levítico 8, 14)

  • Hizo que trajeran el carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre su cabeza. (Levítico 8, 18)

  • Hizo que trajeran el segundo carnero, el de la consagración, y Aarón y sus hijos le pusieron las manos sobre la cabeza. (Levítico 8, 22)

  • Hizo acercarse a los hijos de Aarón, y ungió con la sangre el lóbulo de su oreja derecha, el pulgar de su mano derecha y el dedo gordo de su pie derecho. La sangre restante la derramó en torno del altar. (Levítico 8, 24)

  • Lo puso todo ello en las manos de Aarón y en las de sus hijos e hizo el rito de presentación delante del Señor. (Levítico 8, 27)

  • Finalmente, Moisés tomó el óleo de la unción y sangre de la que había sobre el altar, y roció a Aarón y sus vestiduras, a los hijos de Aarón y sus vestiduras, y así los consagró. (Levítico 8, 30)


"Todas as graças que pedimos no nome de Jesus são concedidas pelo Pai eterno." São Padre Pio de Pietrelcina