Encontrados 2402 resultados para: Hijos De David
En aquel día levantaré la choza caída de David, repararé sus brechas, reedificaré sus ruinas y la reconstruiré como en otros tiempos, (Amós 9, 11)
Arráncate el cabello, rasúrate por tus hijos queridos, ensancha tu calva como la del buitre, porque han sido desterrados lejos de ti. (Miqueas 1, 16)
A las mujeres de mi pueblo las echáis de las casas que amaban, y quitáis para siempre a sus hijos el honor que yo les he dado. (Miqueas 2, 9)
Por eso el Señor los abandonará hasta el tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos volverá a los hijos de Israel. (Miqueas 5, 2)
He oído las injurias de Moab y los ultrajes de los hijos de Amón, que insultaron a mi pueblo y se engrandecieron a costa de su territorio. (Sofonías 2, 8)
Por eso, ¡por mi vida!, dice el Señor omnipotente, Dios de Israel, que Moab será como Sodoma, y los hijos de Amón como Gomorra: campos de cardos, montón de sal, desolación eterna. Los supervivientes de mi pueblo los saquearán, los que queden de mi nación los heredarán. (Sofonías 2, 9)
Desde allende los ríos de Etiopía vendrán mis adoradores, y mis hijos dispersos me traerán sus ofrendas. (Sofonías 3, 10)
Porque yo tenso mi arco, Judá, y pondré como flecha a Efraín. Blandiré a tus hijos, Sión (contra tus hijos, Yaván), y te haré como la espada de un héroe. (Zacarías 9, 13)
Efraín será como un héroe, se alegrará su corazón como por el vino; sus hijos, al verlos, se llenarán de alegría, y su corazón se regocijará en el Señor. (Zacarías 10, 7)
Yo los he dispersado entre los pueblos, y a lo lejos se acordarán de mí; allí crecerán sus hijos y retornarán. (Zacarías 10, 9)
En aquel día el Señor protegerá en primer lugar todas las tiendas de Judá para que no supere el esplendor de la casa de David, y la gloria de los habitantes de Jerusalén a la de Judá. (Zacarías 12, 7)
En aquel día el Señor manifestará su protección a los habitantes de Jerusalén, y ocurrirá que los que se tambalean de entre ellos serán como David, y la casa de David será como Dios, como un ángel del Señor a su vista. (Zacarías 12, 8)