Encontrados 2402 resultados para: Hijos De David
¡Huid, hijos de Benjamín, lejos de Jerusalén! ¡Tocad la trompeta en Técoa! ¡Sobre Betqueren izad una señal! Pues por el norte asoma la desgracia, un inmenso desastre. (Jeremías 6, 1)
Por eso, esto dice el Señor: "Voy a poner ante este pueblo obstáculos en los que tropiecen. Padres e hijos a una, vecinos y amigos perecerán". (Jeremías 6, 21)
Sí, los hijos de Judá han hecho lo que desagrada a mis ojos -dice el Señor-; han colocado la inmundicia de sus ídolos en el templo donde se invoca mi nombre, para profanarlo. (Jeremías 7, 30)
Han construido los lugares de culto de Tofet, en el valle de Ben-Hinnón, para quemar a sus hijos y sus hijas en el fuego, cosa que yo no les ordené ni se me ocurrió jamás. (Jeremías 7, 31)
Pero ahora mi tienda está asolada, cortadas todas mis cuerdas. Mis hijos me han abandonado, han desaparecido. No queda ya quien vuelva a levantar mi tienda, a desplegar mis toldos. (Jeremías 10, 20)
"Yo los castigaré; sus jóvenes caerán a espada, sus hijos y sus hijas morirán de hambre, (Jeremías 11, 22)
Y tú les replicarás: "Esto dice el Señor: Voy a emborrachar a todos los habitantes de este país, a los reyes que se sientan en el trono de David, a los sacerdotes, a los profetas y a todos los habitantes de Jerusalén. (Jeremías 13, 13)
Los estrellaré el uno contra el otro, los padres contra los hijos, dice el Señor. Sin piedad, sin misericordia, sin perdón, los aniquilaré". (Jeremías 13, 14)
y el pueblo a quienes ellos profetizan será arrojado por las calles de Jerusalén, víctima del hambre y de la espada, y no habrá quien los sepulte, ni a ellos ni a sus mujeres, ni a sus hijos, ni a sus hijas. Yo haré recaer sobre ellos su iniquidad". (Jeremías 14, 16)
Yo los he aventado con el bieldo por las ciudades del país; he privado de hijos a mi pueblo, lo he aniquilado, porque no desiste de seguir sus caminos. (Jeremías 15, 7)
Languidece la madre de siete hijos, está para entregar el alma; su sol se pone siendo aún pleno día, está avergonzada y humillada. Y lo que de ellos queda lo entregaré a la espada, ante sus enemigos" -dice el Señor-. (Jeremías 15, 9)
"No te cases, no tengas hijos ni hijas en este lugar. (Jeremías 16, 2)