Encontrados 2402 resultados para: Hijos De David
Y ahora, hijos míos, os mando que sirváis a Dios sinceramente. Haced lo que a él le agrada, enseñad a vuestros hijos la justicia y la misericordia. Que se acuerden de Dios, de bendecir sinceramente su nombre en todo tiempo y con todas sus fuerzas. (Tobías 14, 8)
Tened, pues, presente, hijos míos, los efectos de la limosna y los de la injusticia, que conduce a la muerte. Siento que se me escapa la vida". Lo llevaron al lecho y murió. Fue enterrado solemnemente. (Tobías 14, 11)
Los hombres y sus esposas, sus hijos, incluso pequeñitos; sus animales, los forasteros, los jornaleros y los esclavos, se pusieron cilicios sobre sus cuerpos. (Judit 4, 10)
Rodearon también el altar con sacos, y todos juntos pidieron fervorosamente al Dios de Israel que no entregase sus hijos al pillaje, que no fuesen sus mujeres arrebatadas ni sus ciudades destruidas y que el templo no fuese profanado y ultrajado por paganos. (Judit 4, 12)
Judit le respondió: "¡Escuchadme! Voy a realizar una hazaña que se transmitirá de generación en generación a los hijos de nuestra raza. (Judit 8, 32)
abandonaste a sus mujeres al rapto y a sus hijos al cautiverio, y todas sus posesiones a que fueran repartidas entre tus hijos predilectos, que ardiendo en celo por ti, detestaron la profanación de su sangre e invocaron tu ayuda. (Judit 9, 4)
Dame palabras seductoras para herir y deshacer a los que tienen tan perversos planes contra tu alianza, contra tu santuario, el monte de Sión y la casa que pertenece a tus hijos. (Judit 9, 13)
Mientras iba, rogaba al Dios de Israel que encaminase sus pasos para exaltación de los hijos de su pueblo. (Judit 12, 8)
Hijos de esposas jóvenes los atacaron, como a fugitivos los herían; perecieron por la acción de mi Señor. (Judit 16, 12)
y les habló largamente de sus riquezas fabulosas, del número de sus hijos y de la estima que el rey le había concedido, engrandeciéndolo por encima de todos sus príncipes y cortesanos. Y añadió: (Ester 5, 11)
los diez hijos de Amán, hijo de Hamdatá, el perseguidor de los judíos, pero no saquearon sus bienes. (Ester 9, 10)
El rey dijo a Ester: "Sólo en Susa los judíos han matado a quinientos hombres y a los diez hijos de Amán; ¿qué habrán hecho en las otras provincias? Dime ahora qué quieres y te lo daré, dime qué más deseas y se hará". (Ester 9, 12)