Mosaico decorativo

Encontrados 1920 resultados para: Hambre En Israel

  • Miqueas contestó: "He visto a todo Israel disperso por los montes como rebaño sin pastor. El Señor decía: Éstos no tienen dueño; que cada uno vuelva en paz a su casa". (II Crónicas 18, 16)

  • El rey de Israel dijo a Josafat: "¿No te decía yo que no me profetizaba bienes, sino males?". (II Crónicas 18, 17)

  • Y el Señor decía: ¿Quién seducirá a Ajab, rey de Israel, para que vaya y muera en Ramot de Galaad? Y uno proponía una cosa y otro otra. (II Crónicas 18, 19)

  • El rey de Israel ordenó: "Prended a Miqueas y llevadlo a Amón, prefecto de la ciudad, y a Joás, mi hijo, (II Crónicas 18, 25)

  • El rey de Israel y Josafat fueron a atacar a Ramot de Galaad. (II Crónicas 18, 28)

  • El rey de Israel dijo a Josafat: "Yo iré disfrazado a la batalla, pero tú irás con tu vestidura real". Y el rey de Israel se disfrazó y entró en batalla. (II Crónicas 18, 29)

  • El rey de Siria había dado esta orden a los jefes de sus carros: "No ataquéis a ninguno, sea oficial o soldado raso, sino solamente al rey de Israel". (II Crónicas 18, 30)

  • Cuando los jefes de los carros vieron a Josafat, se dijeron: "Este es el rey de Israel". Fueron contra él y lo atacaron. Josafat entonces lanzó un grito, y el Señor le ayudó y los apartó de él. (II Crónicas 18, 31)

  • Los jefes de los carros se dieron cuenta de que no era el rey de Israel y dejaron de perseguirlo. (II Crónicas 18, 32)

  • Pero un hombre disparó el arco al azar, e hirió al rey de Israel entre las junturas de la coraza. El rey dijo a su auriga: "Da la vuelta y sácame del campo, porque estoy herido". (II Crónicas 18, 33)

  • Pero arreció tanto la lucha aquel día, que el rey de Israel siguió firme en su carro frente a los sirios hasta el atardecer, y murió al ponerse el sol. (II Crónicas 18, 34)

  • Estableció asimismo en Jerusalén levitas, sacerdotes y jefes de familias de Israel como jueces en asuntos religiosos y civiles de los habitantes de Jerusalén. (II Crónicas 19, 8)


"Quanto maiores forem os dons, maior deve ser sua humildade, lembrando de que tudo lhe foi dado como empréstimo." São Padre Pio de Pietrelcina