Encontrados 1988 resultados para: Guerra En Israel
Todas las tribus de Israel fueron a Hebrón a decir a David: "Mira, somos hueso de tus huesos y carne de tu carne. (II Samuel 5, 1)
Ya antes, cuando todavía reinaba Saúl, eras tú el que mandaba el ejército de Israel. El Señor te había dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, serás el jefe de mi pueblo Israel". (II Samuel 5, 2)
Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey; el rey David hizo con ellos un pacto ante el Señor, y ungieron a David como rey de Israel. (II Samuel 5, 3)
En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses; en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre todo Israel y Judá. (II Samuel 5, 5)
Entonces David comprendió que el Señor confirmaba su realeza y que ensalzaba su reino por amor de su pueblo Israel. (II Samuel 5, 12)
Cuando los filisteos supieron que David había sido ungido rey de todo Israel, fueron todos en su busca. David se enteró y se metió en la fortaleza. (II Samuel 5, 17)
David volvió a reunir a todo lo selecto de Israel: treinta mil hombres. (II Samuel 6, 1)
David y toda la casa de Israel iban delante del arca cantando y bailando con todas sus fuerzas al son de las cítaras, arpas, tambores, sistros y címbalos. (II Samuel 6, 5)
Así David y toda la casa de Israel trasladaron el arca del Señor en medio de aclamaciones y del sonido de trompetas. (II Samuel 6, 15)
Cuando David volvió a su casa para bendecirla, Mical, hija de Saúl, le salió al encuentro y le dijo: "¡Qué bien ha quedado hoy el rey de Israel desnudándose ante la vista de las criadas de sus servidores, como lo haría un hombre cualquiera!". (II Samuel 6, 20)
David respondió a Mical: "¡Yo he bailado delante del Señor! Vive el Señor, que me eligió con preferencia a tu padre y a toda su casa para constituirme jefe de Israel, el pueblo del Señor, que delante del Señor bailaré (II Samuel 6, 21)
Durante todo el tiempo que anduve errante con los israelitas jamás dije a ninguno de los jueces de Israel, a los que puse para que gobernaran a mi pueblo, que me construyera una casa de cedro. (II Samuel 7, 7)