Mosaico decorativo

Encontrados 1576 resultados para: Guerra Contra Amalec

  • Jeroboán, hijo de Nabat -un efraimita de Seredá, cuya madre, llamada Servá, era viuda-, servidor de Salomón, se sublevó contra el rey. (I Reyes 11, 26)

  • Roboán llegó a Jerusalén, convocó a la casa de Judá y de Benjamín, ciento ochenta mil hombres de guerra, para luchar contra Israel y recuperar el reino. (I Reyes 12, 21)

  • y gritó contra el altar por orden del Señor: "¡Altar, altar! Esto dice el Señor: Nacerá un hijo a la casa de David, llamado Josías, e inmolará sobre ti a los sacerdotes de las colinas que en ti queman incienso, de modo que arderán sobre ti huesos humanos". (I Reyes 13, 2)

  • El rey, al oír la amenaza que el hombre de Dios había gritado contra el altar de Betel, extendió su mano desde el altar, y dijo: "¡Prendedlo!". Pero la mano que había extendido contra él se le quedó tiesa sin poderla mover. (I Reyes 13, 4)

  • porque con toda seguridad se cumplirá la palabra que de parte del Señor pronunció contra el altar que hay en Betel y contra todos los santuarios de las colinas que hay en las ciudades de Samaría". (I Reyes 13, 32)

  • El año quinto del reinado de Roboán, Sesac, rey de Egipto, fue contra Jerusalén. (I Reyes 14, 25)

  • Entre Roboán y Jeroboán hubo continua guerra. (I Reyes 14, 30)

  • Entre Abías y Jeroboán hubo continua guerra. (I Reyes 15, 7)

  • Entre Asá y Basá, rey de Israel, hubo continua guerra. (I Reyes 15, 16)

  • Ben Hadad dio oídos al rey Asá y mandó a los jefes de sus ejércitos contra las ciudades de Israel, y devastó a Iyón, Dan, Abel-bet-Maacá y toda la región de Genesaret con todo el territorio de Neftalí. (I Reyes 15, 20)

  • Basá, hijo de Ajías, de la casa de Isacar, conspiró contra él, y le asesinó junto a Guibetón de los filisteos, mientras Nadab y todo Israel la estaban asediando. (I Reyes 15, 27)

  • Entre Asá y Basá, rey de Israel, hubo continua guerra. (I Reyes 15, 32)


"Onde não há obediência, não há virtude. Onde não há virtude, não há bem, não há amor; e onde não há amor, não há Deus; e sem Deus não se chega ao Paraíso." São Padre Pio de Pietrelcina