Encontrados 1576 resultados para: Guerra Contra Amalec
Me habéis desafiado con vuestra boca y habéis acumulado contra mí vuestras palabras: Yo lo he oído. (Ezequiel 35, 13)
Esto dice el Señor Dios: Por haber dicho el enemigo contra vosotros: ¡Ja, ja, estas colinas eternas han pasado a nuestra herencia!, (Ezequiel 36, 2)
No consentiré que se oiga más contra ti el ultraje de las naciones, no soportarás más el escarnio de los pueblos ni privarás de hijos a tu nación", dice el Señor Dios. (Ezequiel 36, 15)
"Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Gog, del país de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal, y profetiza contra él. (Ezequiel 38, 2)
Dirás: Esto dice el Señor Dios: Aquí estoy contra ti, Gog, príncipe de Mesec y Tubal; (Ezequiel 38, 3)
Al cabo de muchos días recibirás órdenes; después de muchos años marcharás contra la nación escapada a la espada, que fue congregada de numerosos pueblos en los montes de Israel, largo tiempo desiertos. Ella regresó de entre las naciones y habitan todos en seguridad. (Ezequiel 38, 8)
Dirás: Voy a subir contra un país sin defensa; caeré sobre sus gentes pacíficas, que viven seguras y habitan todas sin defensas de muros, cerrojos y puertas. (Ezequiel 38, 11)
Subirás contra mi pueblo Israel como un nublado que cubre el país. Será al fin de los tiempos cuando yo te haga venir a mi tierra a fin de que las gentes me conozcan, al manifestar yo mi santidad en ti, oh Gog, ante sus ojos. (Ezequiel 38, 16)
Esto dice el Señor Dios: Tú eres aquel de quien yo hablé antaño por medio de mis siervos los profetas de Israel, que profetizaron en aquella época prediciendo que yo te haría venir contra ellos. (Ezequiel 38, 17)
Convocaré contra él terrores de todas clases, dice el Señor Dios. Sus gentes volverán las espadas unos contra otros. (Ezequiel 38, 22)
Hijo de hombre, profetiza contra Gog y di: Esto dice el Señor Dios: Aquí estoy contra ti, Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal. (Ezequiel 39, 1)
Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue deportada por causa de sus iniquidades, por haberse rebelado contra mí. Por eso la privé yo de mi favor y la entregué en manos de sus enemigos y murieron todos a espada. (Ezequiel 39, 23)