Encontrados 498 resultados para: Fuego Extraño
Pendencia súbita enciende el fuego, y la riña irreflexiva hace correr la sangre. (Eclesiástico 28, 11)
Conténtate con lo poco o lo mucho, y no serás reprochado como extraño. (Eclesiástico 29, 23)
Que tu fuego vengador devore al que intenta escapar, y los opresores de tu pueblo encuentren la destrucción. (Eclesiástico 36, 8)
E igual el herrero sentado junto al yunque, que examina el hierro bruto; el ardor del fuego enrojece su carne, y en el calor de la fragua se revuelve. El ruido del martillo ensordece sus oídos, y sus ojos están fijos en el modelo. Pone toda su atención en acabar bien su obra y su desvelo en adornarla perfectamente. (Eclesiástico 38, 28)
Las cosas indispensables para la vida del hombre son: el agua y el fuego, el hierro y la sal, la harina de trigo, la leche y la miel, el jugo de racimo, el aceite y el vestido. (Eclesiástico 39, 26)
Fuego y granizo, hambre y peste; todo fue creado para castigo. (Eclesiástico 39, 29)
En la boca del desvergonzado es dulce la mendicidad, pero es fuego que abrasa sus entrañas. (Eclesiástico 40, 30)
Devora las montañas y abrasa el desierto, y como un fuego consume la hierba verde. (Eclesiástico 43, 21)
Nunca antes de él se había visto cosa tal, jamás un extraño las había vestido, sino sólo sus hijos y su descendencia por siempre. (Eclesiástico 45, 13)
Lo vio el Señor y le desagradó, y los aniquiló con el fuego de su ira; hizo contra ellos prodigios, consumiéndolos en el fuego llameante. (Eclesiástico 45, 19)
El profeta Elías se alzó, como un fuego; su palabra era ardiente como una antorcha. (Eclesiástico 48, 1)
Con la palabra de Dios cerró los cielos, y por tres veces hizo bajar fuego. (Eclesiástico 48, 3)