Mosaico decorativo

Encontrados 537 resultados para: Fin

  • Su celo por la ley fue semejante al de Fineés contra Zimrí, hijo de Salú. (I Macabeos 2, 26)

  • Fineés, nuestro padre, por tener ardiente celo recibió la promesa de un sacerdocio eterno. (I Macabeos 2, 54)

  • Su fama llegó hasta los confines de la tierra y reunió a los que estaban a punto de ser exterminados. (I Macabeos 3, 9)

  • Dejó a Lisias, hombre noble y de familia real, encargado de los asuntos de estado desde el río Éufrates hasta los confines de Egipto, (I Macabeos 3, 32)

  • Convocaron la asamblea a fin de prepararse para la guerra, y para rezar y pedir a Dios piedad y misericordia. (I Macabeos 3, 44)

  • Colocaron los panes sobre la mesa, colgaron las cortinas, y así dieron fin a los trabajos. (I Macabeos 4, 51)

  • y cómo habían sometido a aquel país con prudencia y perseverancia, a pesar de ser un país lejano; cómo habían derrotado a los reyes que los habían atacado desde los confines de la tierra, infligiéndoles fuerte derrota, y cómo los demás les pagaban un tributo anual. (I Macabeos 8, 4)

  • Tomó, finalmente, a los hijos de los jefes del país como rehenes y los puso bajo vigilancia en la ciudadela de Jerusalén. (I Macabeos 9, 53)

  • presionándole para que le entregase al niño, con el fin de que reinara en el puesto de su padre. Lo puso al corriente de todo lo que había hecho Demetrio y del odio que le tenían sus soldados, y permaneció allí muchos días. (I Macabeos 11, 40)

  • Después Trifón avanzó hacia Judea con el fin de devastarla; pero dio un rodeo por Adora, porque Simón con su ejército le cerraba el paso. (I Macabeos 13, 20)

  • Todas nuestras concesiones a tu favor son definitivas, y las fortalezas que has edificado, tuyas son. (I Macabeos 13, 38)

  • Abasteció a las ciudades de alimento, las dotó de defensas convenientes y su nombre fue glorioso hasta el fin del mundo. (I Macabeos 14, 10)


“A ingenuidade e’ uma virtude, mas apenas ate certo ponto; ela deve sempre ser acompanhada da prudência. A astúcia e a safadeza, por outro lado, são diabólicas e podem causar muito mal.” São Padre Pio de Pietrelcina