Encontrados 2068 resultados para: Eva
Te llevaré yo por toda la Judea hasta llegar a Jerusalén y haré que te sientes en el centro de ella. Tú los conducirás como ovejas sin pastor, y ni siquiera un perro ladrará contra ti. Todo esto me ha sido manifestado para que lo conocieras anticipadamente; Dios me lo ha comunicado, y me ha mandado anunciártelo". (Judit 11, 19)
Los ayudantes de campo la llevaron a su tienda. Durmió hasta medianoche, y se levantó de madrugada. (Judit 12, 5)
Ella se levantó, se puso un vestido de gala y sus adornos femeninos. Iba delante su doncella, que extendió en el suelo, junto a Holofernes, las pieles que Bagoas le había entregado para su uso diario, para comer recostada sobre ellas. (Judit 12, 15)
Ha llegado el momento de ayudar a tu heredad y de realizar mis proyectos para derrotar a los enemigos que se han levantado contra nosotros". (Judit 13, 5)
Todas las mujeres de Israel se habían juntado para verla. La aclamaron y organizaron bailes en su honor. Ella llevaba tirsos en sus manos, y los repartía entre las que le acompañaban. (Judit 15, 12)
Quisieron incendiar mi tierra, pasar a los jóvenes al filo de la espada, estrellar contra el suelo a los niños de pecho, llevarse como botín a los muchachos y raptar a las doncellas. (Judit 16, 4)
Cuando fue proclamado el edicto del rey, muchas jóvenes fueron llevadas a la ciudad de Susa y confiadas a Hegué, guardián de las mujeres. (Ester 2, 8)
Cuando pasaba al palacio real para presentarse al rey, cada joven podía llevar consigo del harén todo lo que quisiera. (Ester 2, 13)
Entraba por la tarde, y a la mañana era llevada al segundo harén, bajo la vigilancia de Saasgaz, eunuco del rey y guardián de las concubinas. No volvía a presentarse ante el rey, a no ser que él lo desease y fuese llamada nominalmente. (Ester 2, 14)
Ester fue llevada al palacio real y presentada al rey Asuero, el décimo mes, el mes tebet, en el año séptimo de su reinado. (Ester 2, 16)
Los correos llevaron a todas las provincias del reino las cartas que mandaban exterminar a todos los judíos, jóvenes y viejos, niños y mujeres, el mismo día, es decir, el trece del duodécimo mes, el mes adar, y confiscar todos sus bienes. (Ester 3, 13)
Aquel día Amán salió satisfecho y gozoso, pero cuando vio a Mardoqueo sentado delante de la puerta real y que ni siquiera se había levantado ni movido en su presencia, se enfureció contra él. (Ester 5, 9)