Encontrados 506 resultados para: Espíritu Humano
En la sinagoga había un hombre poseído de un espíritu inmundo, que se puso a gritar: (Lucas 4, 33)
Es que Jesús mandaba al espíritu impuro que saliera de aquel hombre. Muchas veces se había apoderado de él, y entonces lo ataban con cadenas y con grillos; pero rompía las ataduras y el demonio lo arrastraba a los despoblados. (Lucas 8, 29)
Un espíritu maligno se apodera de él, y de repente se pone a gritar; lo retuerce entre espumarajos y a duras penas se aleja de él, dejándolo extenuado. (Lucas 9, 39)
Y mientras el muchacho se acercaba, el demonio lo tiró por tierra y lo retorció violentamente. Jesús increpó al espíritu impuro, curó al muchacho y lo devolvió a su padre. (Lucas 9, 42)
En aquel momento, lleno de gozo bajo la acción del Espíritu Santo, dijo: "Yo te alabo, Padre, señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los hombres sabios y a los entendidos, y se las has manifestado a los sencillos. Sí, Padre, porque así has querido. (Lucas 10, 21)
Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a quienes se lo piden?". (Lucas 11, 13)
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda por lugares áridos buscando descanso y, al no encontrarlo, se dice: Volveré a mi casa, de donde salí. (Lucas 11, 24)
Al que hable mal del hijo se le perdonará, pero a quien blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. (Lucas 12, 10)
El Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que debéis decir". (Lucas 12, 12)
Había allí una mujer poseída de un espíritu inmundo, que la tenía enferma hacía dieciocho años; estaba encorvada y no podía de ninguna manera enderezarse. (Lucas 13, 11)
Y Jesús, con fuerte voz, dijo: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Dijo esto y expiró. (Lucas 23, 46)
Aterrados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. (Lucas 24, 37)