Mosaico decorativo

Encontrados 4268 resultados para: Escuchar A Dios

  • Cuidad de vosotros y de todo el rebaño del que el Espíritu Santo os ha constituido como guardianes para apacentar la Iglesia de Dios, que ha adquirido con su propia sangre. (Hechos 20, 28)

  • Y ahora os encomiendo a Dios y a su mensaje de amor, que tiene poder para construir el edificio y dar la herencia a todos los consagrados. (Hechos 20, 32)

  • Después de saludarlos, contó una por una las cosas que había hecho Dios entre los paganos por su ministerio. (Hechos 21, 19)

  • Ellos, al oír todo esto, alabaron a Dios, y dijeron a Pablo: "Ves, hermano, cuántos millares de judíos han creído, y todos siguen siendo fieles observantes de la ley. (Hechos 21, 20)

  • Él siguió: "Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado aquí, en esta ciudad, a los pies de Gamaliel, instruido en la fiel observancia de la ley de nuestros padres, partidario entusiasta de la causa de Dios, como todos vosotros los sois en este día; (Hechos 22, 3)

  • Él dijo: El Dios de nuestros padres te ha destinado a conocer su voluntad, a ver al Justo y a oír su voz, (Hechos 22, 14)

  • Pablo, mirando fijamente al tribunal, dijo: "Hermanos, yo me he comportado con buena conciencia ante Dios hasta el día de hoy". (Hechos 23, 1)

  • Pablo le dijo: "Dios te golpeará a ti, pared blanqueada. Tú estás sentado para juzgarme según la ley, ¿y violando la ley mandas golpearme?". (Hechos 23, 3)

  • Los presentes dijeron: "¡Tú insultas al sumo sacerdote de Dios!". (Hechos 23, 4)

  • Tú puedes averiguar que no hace más de doce días que fui a Jerusalén a rendir culto a Dios. (Hechos 24, 11)

  • Pero te confieso que, conforme al nuevo camino, que ellos llaman secta, sirvo al Dios de nuestros padres, creyendo en todo lo que está escrito en la ley y en los profetas; (Hechos 24, 14)

  • teniendo en Dios la esperanza que estos mismos tienen de que habrá resurrección, tanto de justos como de injustos. (Hechos 24, 15)


"A prática das bem-aventuranças não requer atos de heroísmo, mas a aceitação simples e humilde das provações." São Padre Pio de Pietrelcina