Encontrados 4223 resultados para: Dios Provee
Tus iniquidades te castigan, tus infidelidades te condenan. Date cuenta, comprende qué funesto es y qué amargo abandonar al Señor tu Dios, no tener ya temor de mí, dice el Señor Dios todopoderoso. (Jeremías 2, 19)
Aunque te laves con potasa y gastes lejía en abundancia, la mancha de tu iniquidad aún quedaría ante mí, dice el Señor Dios. (Jeremías 2, 22)
Tan sólo reconoce tu iniquidad: Te has rebelado contra el Señor, tu Dios, has ido a todas partes en pos de extraños y no has escuchado mi voz, dice el Señor. (Jeremías 3, 13)
Un grito se deja oír en los collados; llantos y súplicas de los hijos de Israel, porque han perdido su camino, han olvidado al Señor, su Dios. (Jeremías 3, 21)
Volved, hijos rebeldes, yo curaré vuestras rebeldías. "Aquí estamos, a ti venimos, porque tú eres el Señor, nuestro Dios. (Jeremías 3, 22)
Oh, sí, las colinas no son más que mentira, así como el tumulto de los montes. Realmente sólo el Señor, nuestro Dios, es la salvación de Israel. (Jeremías 3, 23)
¡Acostémonos en nuestra ignominia y nos cubra nuestro oprobio, porque contra el Señor, nuestro Dios, hemos pecado nosotros y nuestros padres desde nuestra juventud hasta el presente y no hemos escuchado la voz del Señor, nuestro Dios!". (Jeremías 3, 25)
Y dirán: "¡Ah, Señor Dios, cómo has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciéndole: Tendréis paz, cuando la espada se ha clavado hasta el alma!". (Jeremías 4, 10)
Pues, aunque dicen: "¡Vive Dios!", ciertamente juran en falso. (Jeremías 5, 2)
Yo me decía: Sólo el vulgo procede neciamente, porque no conocen el camino del Señor y el precepto de su Dios. (Jeremías 5, 4)
Me dirigiré, pues, a los grandes y les hablaré, porque éstos conocen el camino del Señor y el precepto de su Dios. ¡Pero unos y otros han quebrado el yugo y han roto las coyundas! (Jeremías 5, 5)
Por eso así habla el Señor, Dios todopoderoso: He aquí lo que va a ocurrir por haber afirmado tales cosas. Yo pondré mis palabras en tu boca como un fuego, y haré de este pueblo leña que él devorará. (Jeremías 5, 14)