Encontrados 4345 resultados para: Dios Fuerte
Todavía estaba yo hablando, rezando y confesando mis pecados y los pecados de mi pueblo Israel y derramando mi súplica ante el Señor, mi Dios, por el santo monte de mi Dios; (Daniel 9, 20)
Al comienzo de tu oración se pronunció una palabra y he venido a comunicártela, porque tú eres el preferido por Dios. Presta, pues, atención a la palabra y entiende la visión. (Daniel 9, 23)
Y me dijo: "Daniel, hombre preferido por Dios, presta atención a las palabras que te voy a decir e incorpórate, pues ahora he sido enviado a ti". Al decirme esto, me incorporé temblando todavía. (Daniel 10, 11)
Él continuó: "No temas, Daniel, pues desde el primer día que tú, con el fin de comprender, decidiste hacer penitencia ante tu Dios, fueron escuchadas tus palabras y, debido a ellas, he venido yo. (Daniel 10, 12)
Después me dijo: "No temas, hombre preferido por Dios, la paz sea contigo; sé fuerte y ten ánimo". Al hablarme así me sentí reanimado y dije: "Hable mi Señor, pues me has confortado". (Daniel 10, 19)
Surgirá entonces un rey fuerte, que impondrá su gran dominio y hará todo lo que quiera. (Daniel 11, 3)
Se hará poderoso el rey del sur, pero uno de sus capitanes se hará más fuerte que él y alcanzará el poder, creándose un enorme imperio. (Daniel 11, 5)
Actuará con perfidia aun contra quien se ha aliado con él, y se irá haciendo fuerte, aunque con poca gente. (Daniel 11, 23)
Corromperá con halagos a los violadores del pacto, pero aquellos que conocen a su Dios se mantendrán firmes y actuarán. (Daniel 11, 32)
Este rey actuará a placer; se hará orgulloso hasta engreírse por encima de toda divinidad; dirá cosas monstruosas contra el Dios de los dioses y prosperará hasta que se haya agotado la cólera, porque lo que está decidido se cumplirá. (Daniel 11, 36)
No hará caso del dios de sus padres, ni del dios favorito de las mujeres, ni de ningún otro dios, porque se creerá superior a todos ellos. (Daniel 11, 37)
En su lugar venerará al dios de las fortalezas; honrará con oro, plata, piedras preciosas y joyas a un dios a quien sus padres no conocieron. (Daniel 11, 38)