Encontrados 4345 resultados para: Dios Fuerte
tal como has visto, que una piedra se desprendió, sin intervención humana, del monte, y pulverizó el hierro, el bronce, la arcilla, la plata y el oro. El Dios grande ha manifestado al monarca lo que sucederá en el futuro. El sueño es verdadero, y digna de fe su interpretación". (Daniel 2, 45)
Después el monarca dijo a Daniel: "Ciertamente vuestro Dios es el Dios de los dioses, el Señor de los reyes, el revelador de los misterios, ya que tú has podido descifrar este enigma". (Daniel 2, 47)
Pues hay algunos judíos, aquellos a quienes pusiste al frente de la administración de la provincia de Babilonia, esto es, Sidrac, Misac y Abdénago, que no te hacen caso, oh rey; no veneran a tu dios ni adoran la estatua de oro que has levantado". (Daniel 3, 12)
¿Estáis dispuestos cuando oigáis sonar el cuerno, el pífano, la cítara, la sambuca, el salterio, la zampoña y toda clase de instrumentos musicales a postraros y adorar la estatua que he hecho? Si no la adoráis, seréis inmediatamente arrojados en un ardiente horno de fuego; y ¿qué Dios os podrá librar de mis manos?". (Daniel 3, 15)
Si nuestro Dios, a quien nosotros veneramos, quiere librarnos del ardiente horno de fuego y de tus manos, oh rey, nos librará. (Daniel 3, 17)
Pero si no nos librase, has de saber, oh rey, que no serviremos a tu dios ni adoraremos la estatua de oro que has levantado". (Daniel 3, 18)
Pero andaban por entre las llamas alabando a Dios y bendiciendo al Señor. (Daniel 3, 24)
"Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres; que tu nombre sea glorificado por los siglos. (Daniel 3, 26)
sepan que tú eres el Señor, el Dios único, glorioso en toda la tierra". (Daniel 3, 45)
Entonces los tres, a coro, se pusieron a cantar, glorificando y bendiciendo a Dios dentro del horno. Decían: (Daniel 3, 51)
"Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres, alabado y ensalzado eternamente. Bendito sea tu nombre santo y glorioso, alabado y ensalzado eternamente. (Daniel 3, 52)
Fieles del Señor, bendecid al Dios de los dioses, alabadlo y dadle gracias porque es eterna su misericordia". (Daniel 3, 90)