Encontrados 4267 resultados para: Dios Falso
David había dicho: "Ya que el Señor, Dios de Israel, ha otorgado paz a su pueblo y ha fijado para siempre su morada en Jerusalén, (I Crónicas 23, 25)
La distribución se hizo por suerte entre unos y otros, pues tanto los descendientes de Eleazar como los de Itamar tenían funcionarios sagrados y funcionarios de Dios. (I Crónicas 24, 5)
Éstos son los turnos de servicio para entrar en el templo del Señor según la ordenación transmitida por Aarón, su padre, conforme al mandato recibido del Señor, Dios de Israel. (I Crónicas 24, 19)
Todos éstos eran hijos de Hemán, el vidente del rey, que le transmitía las palabras de Dios y exaltaba su poder. Dios dio a Hemán catorce hijos y tres hijas. (I Crónicas 25, 5)
Todos cantaban bajo la dirección de su padre en el templo del Señor al son de címbalos, arpas y cítaras en servicio del templo de Dios, bajo las órdenes del rey: Asaf, Yedutún y Hemán. (I Crónicas 25, 6)
Amiel, el sexto; Isacar, el séptimo; Pueletay, el octavo, pues Dios le había bendecido. (I Crónicas 26, 5)
Los levitas, sus hermanos, velaban sobre los tesoros de la casa de Dios y las cosas sagradas. (I Crónicas 26, 20)
El rey David nombró a 2.700 hermanos de Yerías, hombres valerosos y jefes de familias, como inspectores de las tribus de Rubén, de Gad y de la media tribu de Manasés, en todos los asuntos referentes a Dios y al rey. (I Crónicas 26, 32)
Joab, hijo de Sarvia, comenzó el censo, pero no lo terminó. Por eso se encendió la cólera de Dios contra Israel, y su número no se encuentra en las crónicas del rey David. (I Crónicas 27, 24)
El rey se puso en pie y dijo: "Escuchadme, hermanos míos y pueblo mío. Yo tenía el deseo de construir un templo donde estuviera permanentemente el arca de la alianza del Señor, estrado de los pies de nuestro Dios; había hecho incluso preparativos para la construcción, (I Crónicas 28, 2)
pero Dios me dijo: Tú no construirás un templo a mi nombre, porque tú has sido hombre de guerra y has derramado sangre. (I Crónicas 28, 3)
Pero el Señor, Dios de Israel, me eligió entre toda la casa de mi padre para rey eterno de Israel. En efecto, eligió a Judá para caudillo, de Judá eligió a la casa de mi padre, y entre los hijos de mi padre se fijó en mí para hacerme reinar sobre Israel. (I Crónicas 28, 4)