Encontrados 4267 resultados para: Dios Falso
¡Qué grandes son, Señor, Dios mío, los proyectos y los milagros que hiciste por nosotros!: eres incomparable. Yo quisiera decirlos, proclamarlos; pero son tantos, que no pueden contarse. (Salmos 40, 6)
Dios mío, yo quiero hacer tu voluntad, tu ley está en el fondo de mi alma". (Salmos 40, 9)
Que se alegren y se regocijen en ti todos los que te buscan; que no dejen de decir: "Dios es grande", los que anhelan tu salvación. (Salmos 40, 17)
Yo soy un pobre desgraciado, pero el Señor se preocupa de mí; tú eres mi auxilio y mi libertador; Dios mío, no tardes. (Salmos 40, 18)
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde siempre y por siempre. ¡Amén! ¡Amén! (Salmos 41, 14)
Como la cierva busca corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; (Salmos 42, 2)
mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente: ¿cuándo podré ir a ver el rostro del Señor? (Salmos 42, 3)
Mis lágrimas son mi pan de día y de noche, y a lo largo del día me repiten: "¿Dónde está tu Dios?". (Salmos 42, 4)
Quiero recordar aquello y desahogar mi alma; cuando entraba en la casa de Dios como en cortejo noble, al son de gritos de alegría y dando gracias entre la multitud en fiesta. (Salmos 42, 5)
¿Por qué te afliges, alma mía, por qué te quejas? Espera en Dios, que aún he de alabarlo, salud de mi rostro, Dios mío. (Salmos 42, 6)
Señor, ejerce de día tu misericordia, y de noche te cantaré un cantar, una oración al Dios de mi vida. (Salmos 42, 9)
Quiero decir a Dios, mi roca: "¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué he de andar triste, bajo la opresión de mi enemigo?". (Salmos 42, 10)