Mosaico decorativo

Encontrados 5954 resultados para: Dios Está Cerca

  • Y al primero le dio esta orden: "Cuando te encuentre mi hermano Esaú y te pregunte: ¿De quién eres, adónde vas y de quién es el ganado que va delante?, (Génesis 32, 18)

  • Y el hombre añadió: "Tu nombre no será ya Jacob, sino Israel, porque te has peleado con Dios y con los hombres y has vencido". (Génesis 32, 29)

  • Jacob llamó a aquel lugar Penuel, diciendo: "He visto a Dios cara a cara y he quedado con vida". (Génesis 32, 31)

  • Ésta es la razón por la que los israelitas, aún hoy, no comen el nervio ciático, que está en la articulación del muslo, porque el ángel dio un golpe a Jacob en la articulación del muslo, en el nervio ciático. (Génesis 32, 33)

  • Luego Esaú alzó los ojos, y al ver a las mujeres y a los niños preguntó: "¿Quiénes son esos que traes contigo?". Jacob respondió: "Son los hijos que Dios ha dado a tu siervo". (Génesis 33, 5)

  • Jacob continuó: "No, por favor, si he hallado gracia a tus ojos, acepta de mi mano ese regalo, porque me he presentado a ti como uno se presenta ante Dios y tú me has recibido bien. (Génesis 33, 10)

  • Acepta, pues, el regalo que te traigo, porque Dios me ha favorecido y tengo abundancia de todo". Y tanto porfió que Esaú aceptó. (Génesis 33, 11)

  • y levantó allí un altar que llamó "Él", Dios de Israel. (Génesis 33, 20)

  • Siquén dijo a su padre, Jamor: "Tómame esta joven para mujer". (Génesis 34, 4)

  • Jacob dijo a Simeón y Leví: "Me habéis puesto en gran aprieto, haciéndome odioso a los hombres de esta tierra, a los cananeos y a los fereceos. Yo cuento con pocos hombres; ellos se unirán, me vencerán y seré aniquilado yo con toda mi casa". (Génesis 34, 30)

  • Dios dijo a Jacob: "Levántate, vete a vivir a Betel y levanta allí un altar al Dios que se te apareció cuando huías de la presencia de tu hermano Esaú". (Génesis 35, 1)

  • Levantémonos y subamos a Betel. Allí levantaré yo un altar al Dios que me escuchó en el día de mi angustia y me ha asistido en mi viaje". (Génesis 35, 3)


"Que Jesus reine sempre soberano no seu coração." São Padre Pio de Pietrelcina