Encontrados 5006 resultados para: Dios De Toda Consolación
Llegó Jacob a Luz, en tierra de Canaán, o sea a Betel, él y toda la gente que estaba con él. (Génesis 35, 6)
Levantó allí un altar y llamó al lugar Betel, porque allí se le había aparecido Dios cuando huía de su hermano. (Génesis 35, 7)
Dios se apareció de nuevo a Jacob, a su vuelta de Padán Arán, y le bendijo (Génesis 35, 9)
Y Dios le dijo: "Yo soy el Dios todopoderoso; sé fecundo y multiplícate. Un pueblo, un conjunto de naciones procederá de ti, y reyes saldrán de tus lomos. (Génesis 35, 11)
Y Dios se alejó del lugar donde había hablado con él. (Génesis 35, 13)
Jacob levantó una estela en el lugar en que Dios le había hablado; una estela de piedra, sobre la que vertió vino y aceite. (Génesis 35, 14)
Y llamó Betel al lugar donde Dios le había hablado. (Génesis 35, 15)
Ni él es más poderoso que yo en esta casa. Nada me ha prohibido más que a ti, puesto que tú eres su mujer. ¿Cómo podría yo cometer un mal tan grande y pecar contra Dios?". (Génesis 39, 9)
Ellos le respondieron: "Hemos tenido un sueño y no hay quien nos lo interprete". José les dijo: "Es Dios quien da la interpretación; no obstante, contádmelo a mí". (Génesis 40, 8)
El Faraón mandó llamar a José. Lo sacaron a toda prisa de la cárcel, lo afeitaron, le cambiaron de vestidos y lo presentaron al Faraón. (Génesis 41, 14)
José respondió: "Yo no soy nada; es Dios quien dará al Faraón respuesta favorable". (Génesis 41, 16)
José dijo al Faraón: "El sueño del Faraón es uno solo: Dios ha mostrado al Faraón lo que él va a hacer. (Génesis 41, 25)