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Encontrados 814 resultados para: Deseo De Vida

  • Al oír esto callaron y glorificaron a Dios, diciendo: "Así que también a los paganos Dios ha concedido el arrepentimiento para alcanzar la vida". (Hechos 11, 18)

  • Pues bien, David, después de haber cumplido durante su vida la voluntad de Dios, murió, fue sepultado con sus padres y vio la corrupción. (Hechos 13, 36)

  • Entonces Pablo y Bernabé dijeron con toda libertad: "A vosotros había que anunciar antes que a nadie la palabra de Dios; pero ya que la rechazáis y no os juzgáis dignos de la vida eterna, nos vamos a los paganos. (Hechos 13, 46)

  • Los paganos, al oírlo, se llenaron de alegría y aplaudieron la palabra del Señor; y todos los que estaban destinados a la vida eterna abrazaron la fe. (Hechos 13, 48)

  • Ni es servido por manos humanas, como si necesitase algo él, que da a todos la vida, el aliento y todas las cosas; (Hechos 17, 25)

  • Pero a mí no me preocupa mi vida ni la juzgo estimable, con tal de acabar mi carrera y cumplir el ministerio que he recibido de Jesús, el Señor, de anunciar la buena nueva, la gracia de Dios. (Hechos 20, 24)

  • Todos los judíos conocen bien cuál ha sido mi vida a partir de mi juventud, pues desde el principio he vivido en medio de mi pueblo, en Jerusalén. (Hechos 26, 4)

  • Pero ahora os recomiendo que tengáis ánimo, porque ninguno de vosotros perderéis la vida; sólo se perderá el barco. (Hechos 27, 22)

  • "No temas, Pablo; tienes que comparecer ante el césar; y he aquí que Dios te ha concedido la vida de todos los que navegan contigo". (Hechos 27, 24)

  • A todos los que estáis en Roma, predilectos de Dios, llamados y consagrados, os deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor. (Romanos 1, 7)

  • De aquí mi deseo de evangelizaros también a vosotros, los que estáis en Roma. (Romanos 1, 15)

  • la vida eterna a los que, mediante la perseverancia en las buenas obras, buscan la gloria, el honor y la inmortalidad; (Romanos 2, 7)


"Devo fazer somente a vontade de Deus e, se lhe agrado, o restante não conta." São Padre Pio de Pietrelcina