Encontrados 442 resultados para: Descendientes De Aarón
"Ordena a Eleazar, hijo de Aarón sacerdote, que saque del fuego los incensarios, pues están santificados, y que tire las brasas que haya en ellos. (Números 17, 2)
Éstas recuerdan a los israelitas que ningún laico ajeno a la descendencia de Aarón puede acercarse a ofrecer incienso delante del Señor, si no quiere seguir la suerte de Coré y sus secuaces, tal como el Señor había ordenado por medio de Moisés. (Números 17, 5)
Al día siguiente toda la comunidad israelita murmuraba contra Moisés y Aarón: "Vosotros habéis aniquilado el pueblo del Señor". (Números 17, 6)
La comunidad se amotinó contra Moisés y Aarón, y ellos se fueron a la tienda de la reunión. La nube la cubrió y apareció la gloria del Señor. (Números 17, 7)
Moisés y Aarón entraron en la tienda de la reunión, (Números 17, 8)
Moisés dijo a Aarón: "Toma el incensario, pon en él fuego del altar, coloca encima el incienso, acércate sin perder tiempo a la comunidad y haz sobre ella el rito de absolución, pues se ha encendido la cólera del Señor y ha comenzado la mortandad". (Números 17, 11)
Aarón tomó el incensario, como había dicho Moisés, y corrió hacia la asamblea. La mortandad ya había empezado a hacer estragos en el pueblo. Puso el incienso, hizo el rito de absolución sobre el pueblo, (Números 17, 12)
Aarón volvió junto a Moisés a la tienda de la reunión; la mortandad se había detenido. (Números 17, 15)
En la vara de Leví escribirás el nombre de Aarón, pues habrá una vara por cada jefe de tribu. (Números 17, 18)
Moisés se lo ordenó a los israelitas, y todos sus jefes trajeron cada uno su vara: doce varas. En medio de todas estaba la de Aarón. (Números 17, 21)
Al día siguiente, cuando Moisés vino a la tienda del testimonio, la vara de Aarón, la de la casa de Leví, había echado brotes, yemas, flores y almendras. (Números 17, 23)
El Señor dijo a Moisés: "Vuelve a poner la vara de Aarón delante del testimonio y consérvala como señal para los hijos rebeldes, para que cesen sus quejas contra mí y no mueran". (Números 17, 25)