Encontrados 1153 resultados para: David Y Saúl
Entonces David se rasgó las vestiduras, y todos los que estaban con él hicieron lo mismo. (II Samuel 1, 11)
Se lamentaron, lloraron y ayunaron hasta la tarde por Saúl y por su hijo Jonatán, por el pueblo del Señor y por la casa de Israel, porque habían caído bajo la espada. (II Samuel 1, 12)
David dijo al joven que le había informado: "¿De dónde eres?". Él respondió: "Soy hijo de un refugiado amalecita". (II Samuel 1, 13)
Y David le preguntó: "¿Cómo te has atrevido a extender tu mano para matar al ungido del Señor?". (II Samuel 1, 14)
Entonces David llamó a uno de los jóvenes y le dijo: "Acércate y mátalo". Él le dio un golpe y lo mató. (II Samuel 1, 15)
David le dijo: "¡Que tu sangre caiga sobre tu cabeza!, porque tu boca ha dado testimonio contra ti, diciendo: Yo he matado al ungido del Señor". (II Samuel 1, 16)
David cantó una elegía sobre Saúl y su hijo Jonatán. (II Samuel 1, 17)
¡Montes de Gelboé!, no caiga sobre vosotros ni rocío ni lluvia, campos traidores; porque allí fue abatido el escudo de los héroes, el escudo de Saúl: no estaba ungido con óleo, (II Samuel 1, 21)
sino con la sangre de los caídos, con la grasa de los valientes. El arco de Jonatán no se retiraba nunca, ni la espada de Saúl volvía vacía. (II Samuel 1, 22)
Saúl y Jonatán, tan queridos y amados, no fueron separados ni en la vida ni en la muerte; más veloces que águilas, más fuertes que leones. (II Samuel 1, 23)
Hijas de Israel, llorad sobre Saúl, que os vestía de escarlata y de lino fino y adornaba con oro vuestros vestidos. (II Samuel 1, 24)
Después de esto, David consultó al Señor: "¿Debo ir a una de las ciudades de Judá?". El Señor le respondió: "Sí, vete". David preguntó: "¿Dónde debo ir? Le respondió: "A Hebrón". (II Samuel 2, 1)