Encontrados 1125 resultados para: David Y El Arca
Saúl se irritó mucho y, muy enojado, dijo: "A David le dan diez mil y a mí me dan mil; ya no le falta más que el reino". (I Samuel 18, 8)
A partir de este día, Saúl miró a David con malos ojos. (I Samuel 18, 9)
Al día siguiente un espíritu maligno enviado por Dios asaltó a Saúl, que andaba como loco por la casa. David se puso a tocar la cítara, como otros días. Saúl tenía una lanza en su mano (I Samuel 18, 10)
y la blandió, diciendo: "Clavaré a David en la pared". Pero David esquivó el golpe por dos veces. (I Samuel 18, 11)
Saúl tenía miedo de David, porque el Señor estaba con él y se había retirado de Saúl. (I Samuel 18, 12)
Saúl lo alejó de él y lo nombró comandante; David hacía expediciones al frente de la tropa. (I Samuel 18, 13)
pero todos en Israel y Judá querían a David, porque él dirigía todas sus actuaciones. (I Samuel 18, 16)
Saúl dijo a David: "Te voy a dar por mujer a mi hija mayor, Merab, a condición de que seas un valiente guerrero y combatas las batallas del Señor". Saúl se decía: "Que no caiga mi mano sobre él, sino la de los filisteos". (I Samuel 18, 17)
David le respondió: "¿Quién soy yo y quién es la familia de mi padre en Israel para que yo sea yerno del rey?". (I Samuel 18, 18)
Mical, hija de Saúl, amaba a David; se lo dijeron a Saúl, y le agradó. (I Samuel 18, 20)
Saúl se decía: "Se la daré a él para que le sirva de lazo y la mano de los filisteos caiga sobre él". Y Saúl dijo por segunda vez a David: "Hoy serás mi yerno". (I Samuel 18, 21)
Saúl dio esta orden a sus siervos: "Hablad en secreto a David y decidle: El rey te estima y todos sus servidores te aman; debes ser yerno del rey". (I Samuel 18, 22)